Modelismo
La misión DART de la NASA cambió la órbita del asteroide Dídimo alrededor del Sol además de la de Dimorfo alrededor de Dídimo
Dídimo y Dimorfo vistos por el Telescopio espacial Hubble tras el impacto de DART – NASA, ESA, Jian-Yang Li (PSI), Joe Depasquale (STScI)
El 26 de septiembre de 2022 la sonda DART de la NASA se estrellaba a propósito contra el asteroide Dimorfo. Dimorfo orbita alrededor de Dídimo, otro asteroide más grande, con el que forma un sistema binario. La idea era ver si pegarle un piñazo a un asteroide sirve para modificar su órbita. Pero ahora sabemos que DART no sólo cambió la órbita Dimorfo alrededor de Dídimo sino que también cambió la de Dídimo alrededor del Sol.
Esto es debido a que el impacto de DART provocó la expulsión de un montón de material de Dimorfo, lo que, aparte de cambiar la forma de la forma de Dimorfo, cambió la distribución de masa del sistema y por ende el centro de masas alrededor del que orbitan los dos asteroides.
Y eso a su vez ha hecho variar la velocidad a la que orbitan alrededor del Sol. Aunque es un cambio ínfimo de apenas 4,32 centímetros por hora, lo que supone una variación de 0,15 segundos en su órbita alrededor del Sol.
Los detalles están en Direct detection of an asteroid’s heliocentric deflection: The Didymos system after DART.
Dado que el diámetro de la Tierra es de unos 13.000 kilómetros, podríamos evitar que un asteroide chocara con ella desviándolo la mitad de esa distancia, unos 6.500 kilómetros. Un cambio de velocidad de 2 centímetros pr segundo permitiría alcanzarla en unos 10 años.
Aunque para esto primero tendríamos que ver venir el asteroide en cuestión con tiempo, lo que todavía no tenemos muy solucionado. Y que luego tuviera una masa que nos permitiera darle con la suficiente fuerza, aunque fuera lanzando un montón de impactadores. Lo que habría que ver.
Claro que ahora sabemos que en en caso de que sea un sistema binario puede ser suficiente con cascarle al asteroide secundario.
En cualquier caso el impacto de DART en la órbita de Dídimo y Dimorfo no va a hacer que choquen nunca contra la Tierra –ya sería mala leche– porque fueron escogidos precisamente como objetivo para DART porque por mucho que cambiáramos sus órbitas nunca se cruzarían con la de nuestro planeta.
Lo que es casi más sorprendente de esta noticia es que hayamos sido capaces de medir con tanta precisión la órbita de un asteroide de menos de un kilómetro que ahora mismo está a más de 250 millones de kilómetros de la Tierra.
Para ello se utilizaron tanto mediciones de radar como observaciones por parte de astrónomos de todo el mundo que han medido cuidadosamente su paso por delante de estrellas. Medir con precisión cuándo y durante cuánto tiempo Dídimo eclipsa su luz permite determinar su órbita con ese nivel de detalle.
Pero en cualquier caso está previsto que en diciembre de este año la misión HERA de la Agencia Espacial Europea entre en órbita alrededor de ambos satélites, con lo que podremos medir las cosas con aún más precisión.
Impresión artística de Hera y sus CubeSat en órbita alrededor de Dimorfo – ESA CC BY-SA 3.0 IGO
En total Hera monta 12 instrumentos que permitirán averiguar la masa y la composición interna de Dimorfo, lo que permitirá determinar cómo de eficiente fue el impacto de DART más allá de saber, como ya sabemos, que en efecto desvió su trayectoria y cambió su forma.
Eso nos permitirá tener unos cálculos fiables que permitirían escalar misiones como DART a asteroides de distinto tamaño.
Core Dump XXI
Nueva entrega de un core dump como mi ronda de enlaces desclasificados que se me van acumulando por todas partes. Los guardaba en #ParaBloguear pero está claro que no acabaré nunca. Así que ahí van, a lo bestia:
- Bathysphere: Historical Photos of the World’s First Deep-Sea Exploration Vessel. Fotos históricas del primer batiscafo.
- Ditherpunk: The article I wish I had about monochrome image dithering. Un artículo sobre el efecto del tramado en imágenes monocromas.
- Jakob’s Ten Usability Heuristics. Diez normas de usabilidad web de nuestro admirado Jakob Nielsen (alabado sea).
- The Amazing Story of the Abandoned Westinghouse Atom Smasher in Pittsburgh. La rocambolesca historia de un acelerador de partículas de 1937 abandonado en medio de un campo, como las lavadoras y automóviles viejos.
- Solid-state batteries are finally making their way out of the lab. Un artículo sobre baterías que incluye una estupenda cronología de estos dispositivos, desde 1799 en los tiempos de Volta hasta la actualidad.
- What Is Analog Computing? Un buen artículo sobre esta tecnología en la que los equipos no funcionan en binario, sino con valores continuos.
- Windsible: World's first desktop wind tunnel. Un curioso invento que es una especie de túnel de viento en miniatura, para maquetas y similares. No sé si servirá realmente para algo, pero mola.
- Smarter than «Ctrl+F»: Linking Directly to Web Page Content. Cómo se hace para enlazar y resaltar directamente, con parámetros en la URL, con textos de otra página web, paso a paso.
- When IBM Built a War Room for Executives. Una curiosa galería de fotos de cuando IBM en 1968 diseñó un «escritorio para ejecutivos», con todo tipo de chismes retro, y la historia de su reconstrucción.
- End-to-end Encryption: How We Stopped Trusting Clouds and Started Encrypting our Data. La privacidad digital ya no puede darse por hecha; hay que protegerla incluso frente a los propios servicios en los que guardamos nuestros datos. En este artículo se explica de forma divulgativa cómo se hace.
Relacionados (o no), con todos los anteriores:
- Core Dump XX, Core Dump XIX, Core Dump XVIII, Core Dump XVII, Core Dump XVI, Core Dump XV, Core Dump XIV, Core Dump XIII, Core Dump XII, Core Dump XI, Core Dump X, Core Dump IX, Core Dump VIII, Core Dump VIIb, Core Dump VII: galerías de imágenes, Core Dump VI: misiones espaciales, Core Dump V: más allá de la Tierra, Core Dump IV, Core Dump III, Core Dump II, Core Dump I.
Una idea: crear un archivo estilo wikipedia de la vida para ordenar recuerdos y dejar un buen legado
Merece la pena una buena lectura a la aventura de Jeremy para crear una enciclopedia personal con la que «ordenar recuerdos de toda una vida». Lo que comenzó con una visita a su abuela en la que aparecieron 1.300 fotos antiguas acabó convertido en WhoAmI.wiki, un proyecto de código abierto que propone convertir fotos, vídeos, mensajes y otros contenidos digitales en una enciclopedia personal navegable.
La idea es combinar todos los recuerdos familiares y archivos personales con una IA para reconstruir historias que, de otro modo, se perderían como lágrimas en la lluvia. El trabajo comenzó manualmente intentando ordenar esos recuerdos de la abuela, pero al añadir fechas, nombres, lugares, pies de foto, bodas y otros acontecimientos se dio cuenta de que estaba creando una enciclopedia personal completa, algo más apropiado para ser guardado con MediaWiki, el software sobre el que corre Wikipedia.
La parte interesante es cómo combinó algunos de estos archivos y datos con modelos de lenguaje (LLMs) de las IAs modernas. En una prueba con 625 fotos de un viaje familiar de 2012, el sistema generó un borrador detallado solo a partir de las imágenes, sus marcas temporales y el contenido visual. En otro viaje posterior a Ciudad de México también contaba con el historial de ubicaciones de Google Maps, los metadatos de las fotos del iPhone 12, trayectos de Uber, movimientos bancarios y hasta el historial de Shazam. Cruzando esos datos pudo identificar restaurantes, partidos de fútbol, trayectos exactos, la música que sonaba en determinados lugares y otros detalles que hasta el propio autor ya había olvidado.
La idea es sin duda poderosa, y un gran legado, aunque no está exenta de problemas de privacidad. De momento, la ha compartido con el mundo y el resultado es WhoAmI.wiki, un proyecto de código abierto basado en MediaWiki que corre en local, para que todo se mantenga privado y los datos estén en el equipo del usuario. De momento ha analizado unos 100.000 mensajes personales y miles de notas de voz acumuladas de más de una década. Es como una vida digitalizada, aquello del yo cuantificado, pero en hipertexto, más interactivo y supervitaminado con el poder de las IAs.
Plástico de burbujas virtual: probablemente, la web de terapia para el estrés que más gustirrinín proporciona
A falta de papel-burbuja real… Este papel de burbujas virtual permite darse el gusto de ir reventando burbujas de plástico virtuales y escuchar los agradables ¡pop! con solo hacer clics con el ratón o con el dedo sobre una pantalla táctil.
Aunque pudiera parecer un entretenimiento infinito en realidad sólo tiene 6 niveles, que ya son bastantes. Como se empieza con 4 burbujas hay 46 = 4096 microburbijitas que pinchar, por lo que el total serían 8192 ¡pop!: los 4096 del final más los 4096 previos que hay que hacer para llegar hasta las burbujas más pequeñas.
Cuestión de darse el gusto e ir de ¡pop! en ¡pop! cuando se necesite rebajar el nivel de estrés. Seguro que es un gran éxito en muchas oficinas.
Abortado en el último instante el segundo intento de lanzamiento del cohete Spectrum de Isar Aerospace
El Spectrum durante la carga de propelentes – Isar Aerospace
Solucionado el problema con los equipos de tierra que obligó a renunciar a su lanzamiento en enero y después de varias semanas esperando a que la meteorología colaborara anoche Isar Aerospace tenía todo listo en el espaciopuerto de Andøya para intentar de nuevo lanzar por segunda vez su cohete Spectrum. Pero el lanzamiento fue abortado en el último instante. Así que toca seguir esperando para ver si se convierte en la primera empresa privada europea en llegar a orbita.
La ventana de lanzamiento, de quince minutos, se abría a las 21:00, hora peninsular española (UTC +1). Pero debido a la presencia de una embarcación en la zona de seguridad del espaciopuerto hubo que poner el lanzamiento en pausa hasta que salió de allí.
Luego, con la cuenta atrás en marcha y ya en la secuencia final previa al lanzamiento los sistemas que lo controlan detectaron una temperatura excesiva del combustible, lo que hizo que detuvieran el lanzamiento cuando faltaban tres segundos para el despegue. Y con el retraso causado por la embarcación despistada ya no había tiempo a reciclar el lanzamiento, aún suponiendo que se pudiera.
Así que toca esperar a una nueva oportunidad en la que la meteorología colabore, algo cada vez debería ser más sencillo según la primavera vaya avanzando.
El segundo Spectrum en la plataforma de lanzamiento – Isar Aerospace
Spectrum mide 28 metros de largo y dos de ancho y tiene dos etapas propulsadas por propano y oxígeno líquidos. Es capaz de colocar hasta 1.000 kilos en órbita baja terrestre o hasta 700 en órbita sincrónica al Sol. La primera etapa monta nueve motores Aquila-SL, mientras que la segunda lleva un motor Aquila-Vac con capacidad de reencendido. Los dos han sido desarrollados por Isar Aerospace.
El primer intento de lanzamiento falló porque se abrió una válvula de purga cuando no tocaba, lo que provocó una pérdida de control de actitud y que, por tanto, el ordenador de a bordo tomara la decisión de activar el mecanismo de autodestrucción.
En esta segunda misión, bautizada como Onward and Upward, Adelante y arriba, tiene como objetivo validar los sistemas críticos del cohete en condiciones operativas reales. Por ello van a bordo del cohete cinco CubeSats, el Platform 6, TriSat-S, SpaceTeamSat 1, FramSat 1 y CyBEEsat y el experimento Let It Go de Dcubed, que no tiene que separarse del cohete.
Pero lo dicho, toca seguir esperando.
20 razones para amar la lingüística, una interesantísima introducción a cómo el lenguaje nos hace quienes somos e influye en cómo vemos el mundo
20 razones para amar la lingüística y el lenguaje en el que habitas. Por Lorena Pérez Hernández. Plataforma Editorial, 18 de febrero de 2026. 226 páginas.
El lenguaje es algo fascinante y maravilloso a lo que no solemos prestar la atención debida porque lo damos por hecho al vivir inmersos en él. Lorena lo expresa perfectamente nada más empezar:
En muchos aspectos, el lenguaje es como la materia oscura del universo. Intangible y abstracto, es una capacidad exclusiva de nuestra especie que nos permite adquirir una o más lenguas concretas para conformar nuestro universo comunicativo. El lenguaje está siempre presente en nuestra vida, pero, al mismo tiempo, es invisible. Al igual que la materia oscura, su origen es todavía un misterio. No sabemos a ciencia cierta cuándo ni cómo surgió. ¿Fue una mutación genética? ¿El resultado de un lento proceso de adaptación? También desconocemos aún muchos aspectos de su naturaleza y de su funcionamiento. Se trata de un campo de investigación extenso todavía por explorar.Este libro te abrirá los ojos al respecto explicándote cómo los lingüistas estudian las lenguas para poder llegar a descubrir la naturaleza y el funcionamiento del lenguaje.
Y te dejará con ganas de más porque la naturaleza y el funcionamiento del lenguaje tienen mucho que ver con por qué somos cómo somos y con muestra que las palabras no solo describen el mundo, sino que lo transforman, pues como verás tras leerlo las palabras no solo lo describen, sino que lo transforman.
Cmo turófilo empedernido y confeso sólo tengo una pega: ¡el gruyer no tiene agujeros!
Bueno, dos: se me ha hecho demasiado corto, pero eso es debido al formato de la colección a la que pertenece.
Em cualquier caso, un libro muy, muy recomendable.
Y me parece inevitable volver a recomendar tanto Un cerebro lleno de palabras de Mamen Horno, un libro que es una apasionante reflexión sobre las palabras y nuestra relación con ellas que creo que complementa muy bien a este como La historia de tu vida, de Ted Chiang, el relato corto en que está basada La llegada, la película de Denis Villeneuve que Lorena menciona en el libro.
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Centros de datos a lo bestia: Hyperion, Terafab… Ahora se miden en GW y TW, no en servidores
Cuando se habla de los nuevos centros de datos para IA cada vez se ven menos cifras de «número de servidores» y más de gigavatios (GW). La razón es sencilla: contar máquinas ya no significa gran cosa, porque lo que de verdad limita estas gigantescas instalaciones no es cuántos ordenadores y cables tienen dentro, sino cuánta electricidad se les puede proporcionar, cuánto calor se puede disipar y qué capacidad de red tienen para mover datos.
Un gigavatio son 1.000 megavatios, o 1.000 millones de vatios, así que hablar de un centro de datos de 1 GW o 5 GW es comparable con la demanda eléctrica de una ciudad grande de alrededor de un millón de habitantes. Es la forma más directa de entender su escala real. En esta liga ya no importa tanto cuántos racks tienes, sino si necesitas una subestación, una central de gas o media región generándote electricidad para que aquello funcione.
¿Para qué se usa toda esa energía?Además de los usos corrientes, en los centros de datos la carrera por la IA ya no trata sólo de modelos más «listos». Va de construir infraestructuras descomunales, con cifras que hace cinco años habrían sonado a ciencia ficción barata, a ingenieros de megaconstrucciones puestos de LSD o a PowerPoints de circo.
Meta, por ejemplo, está construyendo en Luisiana su Hyperion, un campus de 2 GW, con una posible ampliación a 5 GW lista para el futuro. Es como un gigantesco campus temático para informáticos, con un total de 11 edificios y más de 370.000 m² construidos dentro de una parcela de unos 9 km² (!) que es algo así como la cuarta parte de Manhattan en cuanto a superficie. Podría albergar más de 41.000 racks de Nvidias GB200 NVL72 y superar los 3 millones de GPUs. Cada uno de esos racks lleva 72 GPUs, 36 CPUs y del orden de una decena de TB de memoria. En ese «ejército de armarios» cada soldado mide más de 2,2 metros, pesa hasta una 1,5 T y puede consumir unos 120 kW.
En un movimiento similar, Elon Musk (y este hombre igual sí que va puesto de algo) ha prometido una fábrica de chips de 20.000 millones de dólares para coches, robots, satélites, una megaconstelación de datacenters y, ya puestos, su sueño de una civilización galáctica. Tiene un nombre humilde: la Terafab.
La fábrica de teraloquesean está planteada como una empresa conjunta entre Tesla, SpaceX y xAI y se construiría en Austin, Texas. Musk habla de escalas descomunales: centenares de gigavatios de potencia para las operaciones terrestres y hasta 1 TW para su idea de «procesamiento espacial». Dicho en cristiano: no está hablando de la factura de la luz «al año», sino de una barbaridad de capacidad eléctrica e industrial.
En enero, además, SpaceX pidió permiso para poner en órbita hasta un millón de satélites-datacenters. ¡Hasta el infinito y más allá de internet! La premisa parece ser que «el espacio está frío» y que refrigerar los datacenters es lo que más consume energéticamente hablando. La idea puede sonar bien… Hhasta que recuerdas (si no te saltaste las clases de física) detalles menores como que en el espacio no se disipa bien el calor porque no hay aire, que ese millón de satélites hay que lanzarlos, blindarlos, repararlos cuando casquen y luego mover datos a velocidades ¡ejem! mil veces peores que en tierra. Ya veo a astronautas subiendo a hacer el «apagar y encender» a ver si así se arregla cuando haya problemas.
El «pequeño» problema es de dónde sacar esa energía y lo que supone hacerloEstos datacenters son tan grandes que hay que reconsiderar las reglas típicas de la construcción: pesan más, gastan más, necesitan más ancho de banda y ya no basta con ventiladores y aire frío. Los suelos tienen que soportar cargas de hasta 3.000 kg por m². Los paneles prefabricados de hormigón pueden llegar a los 23 metros de longitud. Y algunos proyectos han reducido sus plazos de 30 o 36 meses a apenas un año. Lo del coste económico «ya si eso»… aunque ahí al menos los Excel todo lo aguantan.
El verdadero problema está en la energía. Hyperion necesitará 2 GW y 5 GW si crece mucho más, casi 500 MW por edificio, equivalente al consumo de unos 4,2 millones de hogares. Para alimentarlo, planean construir tres centrales de gas con una potencia combinada de 2,2 GW. Las emisiones asociadas podrían ir de 4 a más de 10 millones de toneladas de CO₂ al año, que no es un tema menor. Y eso sin contar con el «festival de hormigón» de la industria de los datacenters, que solo en Estados Unidos es de un millón de toneladas de cemento en los últimos tres años, más o menos el 1% de lo que se utiliza en todo Estados Unidos en un año cualquiera.
Si hubiera que ordenar las idas de olla que ya están sobre la mesa, se pone difícil elegir: megaestructuras llenas de racks, constelaciones de satélites con gigantescos panales de refrigeración desplegados, unas necesidades energéticas que ni las luces de Navidad… La impresión general es que la industria de la IA ha pasado de «vamos a entrenar modelos» a «vamos a rehacer media infraestructura industrial y energética del planeta para dar de comer a los modelos». Un auténtico WTF en toda regla.
Tan descerebrada es la situación que ya hay políticos solicitando que se detenga la construcción de nuevos datacenters «para la IA». Porque es como si las más grandes compañías asumieran que su único futuro es escalar más, gastar más y construir más deprisa. ¿Es realista? La intuición nos viene a decir que no, pero dentro de unos años comentamos.
Más info:
- What Will It Take to Build the World’s Largest Data Center? (Spectrum)
- Meta announces 2GW Louisiana data center (Data Centre Dynamics)
- Meta is building a massive data center. Why it's fueling fears (NPR)
- Elon Musk announces TeraFab (Data Centre Dynamics)
- What is Elon Musk's Terafab chip project? (CBS News)
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Fotos: Meta; Elon Musk (CC) Gage Skidmore @ Flickr.





