Mensaje de error

  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead in include_once() (line 1442 of includes/bootstrap.inc).
  • Deprecated function: Optional parameter $path declared before required parameter $langcode is implicitly treated as a required parameter en include_once() (línea 1442 de includes/bootstrap.inc).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).
  • Deprecated function: Using ${var} in strings is deprecated, use {$var} instead en include_once() (línea 14 de themes/engines/phptemplate/phptemplate.engine).

Microsiervos

Suscribirse a canal de noticias Microsiervos
Weblog acerca de ciencia, tecnología, internet y mucho más
Actualizado: Hace 1 hora 25 mins

A prueba: Changan Deepal S05 AWD Max, un coche SUV eléctrico muy capaz, seguro y disfrutable

Hace 2 horas 25 mins

He tenido la suerte de poder probar durante un par de semanas un Deepal S05 AWD Max, el modelo SUV 100% eléctrico de Changan, un fabricante chino que lleva ya algún tiempo en España. Hace años hubiera sido impensable elegir una marca china frente a las europeas, japonesas o americanas; hoy en día en cambio hay tantos fabricantes chinos con presencia en España que es difícil acordarse de todos y hasta reconocer sus logos. Pero como son coches competitivos tanto en precio como en prestaciones, destacan a la hora de compararlos con los demás.

El uso principal que le di durante las pruebas fue una mezcla de ciudad y carretera. Hice un viaje largo de ida y vuelta en el mismo día de Madrid al Norte, por autopista, autovías y comarcales, de unos 800-850 km. Diría que habré rodado con él unos 1.200 km en total. He podido experimentar cual novato con la búsqueda de puntos de recarga, las diferentes modalidades de conducción, la sensación en la ciudad, la «ansiedad de la recarga» y sobre todo cómo es convivir con un eléctrico a la hora de «alimentarlo» (puntos de recarga, cables, apps…) aunque eso lo explico con más detalles en otro artículo: Cómo es la experiencia de recargar un coche eléctrico en 2026. [Sigue el enlace si te interesa.]

Primeras impresiones

Acostumbrado a mi híbrido sin recarga y donde el motor eléctrico es una mera ayuda «extra» del de combustión, pero habiendo conducido muchos eléctricos pequeños y medianos de alquiler en la ciudad, hay muchas cosas que me llamaron la impresión nada más comenzar a probarlo:

  • Es bastante grande y espacioso. Al ser un SUV mediano (4,60m × 1,90m × 1,60m de altura) y no un sedán ni un compacto, se siente grande, amplio y seguro, sin llegar a ser un monovolumen. Tiene 5 estrellas Euro NCAP, la nota máxima en el sistema europeo independiente que evalúa la seguridad de los coches.
  • Cuenta con un buen maletero trasero de 490 litros y otro delantero de 150 litros (¡ey, no hay motor!) Le he podido meter de todo: maletas, bolsas de la compra, y hasta un perro… Sin problemas. Aunque es difícil de aparcar en plazas pequeñas y estrechas, a los dos días te acostumbras porque tiene muchas ayudas como cámaras e indicadores sonoros de aparcamiento.
  • Es una bestia de 435 CV (320 kW) con dos motores, uno por cada eje, y tracción a las cuatro ruedas. Esto se nota con solo pisar un poco el acelerador. ¡Zooooom! El reprise que tiene y la aceleración impresionan, a pesar de su peso (unas 2 toneladas) y eso que hay modelos más potentes. Al adelantar a otros coches muestra poderío. El coche está limitado por software a 180 km. según el manual, y la aceleración de 0 a 100 km/h me pareció impresionante (5,5 segundos).
  • Es un vehículo estupendamente conectado. Tiene su propia app de control y conexión (aunque solo 4G) y se enlaza con el móvil para usar Apple CarPlay o Android Auto. Con solo acercarte o alejarte al coche se abre y cierra solo; hay un mando a distancia que basta llevar encima. Sólo hay dejar el móvil sobre el cargador (inalámbrico) y todo queda conectado: tus mapas, agenda y preferencias. Esa es una de las mejores sensaciones al subirse a él.
  • El acabado es muy bueno. Aunque uno podría pensar en el tópico de que «coche chino» es sinónimo de «baja calidad», no es el caso. Los asientos, compartimentos, pantalla, palancas y demás accesorios tienen un acabado estupendo y se ven resistentes y de buena calidad. Pulgar arriba.
  • La autonomía es suficiente. Según el manual, la batería de 68,8 kWh ofrece 445 km en condiciones estándar (WLTP). Pero, siendo sinceros, la teoría no es nunca el MundoReal™. Esto se traduce en unos 300-350 km reales en carretera, circulando en autopista a 120 km/h y con el aire acondicionado puesto (que era verano y estábamos a casi 40°). Eso sí, es más que suficiente para ciudad y razonable para un viaje «planificado». ¿Lo mejor? Con carga rápida puede recuperar del 30 al 80% la batería en unos 15 minutos, menos de lo que tardas en tomarte un café. Así que ni tan mal. [Más sobre esto y el porqué en Cómo es la experiencia de recargar un coche eléctrico en 2026.]
  • Marchas automáticas y freno de mano electrónico. En el Deepal S05 el freno de mano no existe como tal, es electrónico; se activa con el botón P (Aparcamiento) del volante. A diferencia de otros coches con cambio automático, si pisas a fondo el freno se queda completamente parado en los semáforos (Auto Hold) sin tener que mantenerlo pisado; acelerando un poco se desbloquea. Las marchas automáticas R/N/D se controlan la palanca del volante.

La primera impresión que me llevé con solo verlo es que es un coche con un buen diseño (tiene varios premios del ramo), que se ve grande pero no enorme, con algunos detalles «futuristas»: tiradores «invisibles» (se abren al acercarse), lucecitas en diversos puntos de la carrocería, cámaras por todas partes y llantas de líneas limpias y elegantes. Entrar y salir por la puerta es cómodo, y tiene un modo programable que desplaza un poco el asiento y luego lo vuelve a ajustar de forma personalizada según te sientas. La visibilidad es buena. Es un modelo con techo panorámico, con cortinilla eléctrica.

Coches que son como ordenadores rodantes

Una vez al volante, lo más destacable serían la pantalla, el software y el HUD, porque no tiene un panel de indicadores como tal. (La versión actual es la 3.0.3, con algunas mejoras sobre la 3.0.2 que probé). El coche viene con una eSIM 4G propia para garantizar la conectividad en todo momento (incluyendo avisos en caso de accidentes), aunque cuando está cerca de casa puede usar también el wifi (sólo el de 2,4 GHz) si se configura con la app móvil.

Una gran pantalla táctil de 15,4 pulgadas y 2,5K de resolución, orientable y de estupenda visibilidad, muestra los datos básicos de lo que sería el panel tradicional: velocidad, indicadores, autonomía, etc. Ahí está el software que controla el coche: sistemas, entretenimiento, configuración… Parece más complicado de utilizar de lo que es, pero con tres o cuatro clics se llega a todas las opciones. Ciertamente se necesitan varios días para investigar todas las opciones y poder sacarles máximo provecho. Ahí me pudo el espíritu geek. Leerse a fondo el manual (en la app o en PDF) puede llevar varios días; por suerte la interfaz es clara y rápida, las opciones por defecto son más que suficientes y si algo te incomoda o «pita» demasiado (ciertos avisos y alertas, algunos no muy necesarios) todo es fácil de localizar y desactivar.

Seguir leyendo: A prueba: Changan Deepal S05 AWD Max, un coche SUV eléctrico muy capaz, seguro y disfrutable

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Cómo es la experiencia de recargar un coche eléctrico en 2026

Hace 2 horas 25 mins

Estuve probando un par de semanas un Changan Deepal S05 AWD Max eléctrico, así que tuve ocasión de comprobar en primera persona, nivel novato, cómo es eso de recargar un coche eléctrico a día de hoy. Ahí va mi experiencia.

TL;DR: Si te lo tomas como aventurilla tecnológica y de optimización es entretenido. Si conduces angustiado por la ansiedad de la recarga o las prisas, acabarás pagando lo mismo que con un coche de gasolina, y teniendo una experiencia miserable.

Más puntos de recarga, más opciones

Puede que hace años recargar un coche eléctrico, un Tesla, Renault, Nissan o lo que fuera, resultara una auténtica odisea propia de Ulises. Pocos puntos de recarga, muchas limitaciones. Pero a medida que los puntos de recarga públicos han ido creciendo, el efecto red los ha vuelto cada vez más útiles y, a los coches que dependen de ellos, los ha vuelto más prácticos.

Hace tiempo que defiendo (sin ser usuario) que hoy en día ya no es un problema recargar si vives en un núcleo urbano medianamente grande, y que sale mucho más barato que la gasolina, de modo que un coche 100% eléctrico puede ser una buena opción. Si además se le suma el hecho de poder recargarlo en casa (porque tengas plaza de garaje propia), donde el coste es muchísimo menor, mejor que mejor.

Con el Deepal S05 mi desventaja ha sido que no podía recargarlo en casa, porque no tenía un punto de carga como tal, ni tampoco el cargador portátil Tipo 2–Schuko para enchufarlo a la pared. Para un propietario no es problema; se venden en cualquier lado por unos 100-200 euros. Con eso puedes recargar a 2,3 kW en cualquier enchufe, que no es mucho, pero funciona. Dejándolo una noche (8h) consigues añadir unos 100 km de autonomía (el 25% de batería) y en 30h puedes tenerlo cargado al 100% (445 km teóricos WLTP para el Deepal S05; 300-350 km para carretera). Eso son unos 8 euros por carga completa, que no está nada mal. (El precio variará según tu tarifa y las guerras en el Golfo Pérsico.)

En mi caso tuve que ir buscando puntos de recarga en ciudad y carretera, y encontré de todo, además de aprender un montón sobre potencias, tipos de enchufes, kW, kWh, V, A, AC y DC, apps de rutas, mapas de navegación y… situaciones inverosímiles. Algo que resulta ciertamente un poco geek o incluso propio de los apasionados de los coches, pero que entiendo «tire pa’ tras» a quien simplemente usa el coche para ir de un sitio a otro y no quiera problemas.

De la «imprecisa autonomía» a la «ansiedad de la recarga»

El primer problema que experimenté fue la imprecisa autonomía (personalmente prefiero llamarla optimistamente falsa autonomía) que tienen estos vehículos, algo que ya había oído a otros usuarios.

La situación se ejemplifica así: Te vas de viaje a 400 km. El indicador del panel del coche te dice que tienes batería suficiente para 450 km. Ruedas por carretera y a los 100 km miras de nuevo: tienes todavía 325 km de autonomía. Pero 325+100 = 425… ¿Dónde están los 25 km que faltan? Desaparecieron. Sigues circulando otros 100 km, haciendo cálculos sobre dónde recargar y con cuanta batería llegarás. Pasa el tiempo. Tras 125 km, miras el indicador y ¡te quedan 160 km de autonomía! Otros 40 km que se han esfumado. Viendo el panorama, intentas llegar a un punto de carga a 90 km, pero ves cómo en vez de llegar con 70 km de autonomía de sobra sólo vas a llegar con 60, 55, 50, 40, 30… Cuando llegas, suspiras: ¡salvado! En realidad has recorrido 100 + 125 + 90 = 315 km y suerte que te quedan otros 30 por si las emergencias. Recargas otra vez, aprovechando para comer, y finalmente llegas. Pero los 450 km originales que esperabas hacer quedaron muy lejos.

El resumen de lo sucedido se expresa así:

450 km WLTP ≠ 450 km en carretera

El WLTP es la forma estándar en que los fabricantes calculan la equivalencia batería → km de autonomía en condiciones estándar de conducción. Son pruebas de laboratorio, con ciclos de rodaje de unos 30 minutos a distintas velocidades, que promedian 46,5 km/h, con un pico de 131,3 km/h, repetidos hasta que se agota la batería. Ese es el llamado consumo homologado y como he explicado no se corresponde con el consumo real, ni mucho menos con el consumo en carretera.

Los fabricantes dicen que hay muchos factores que influyen en el fenómeno de que los km reales no sean los homologados. Lo explican con la frase «la autonomía puede disminuir más rápido que los kilómetros recorridos». Entre ellos la velocidad a la que se circule, la aerodinámica, la temperatura exterior, la orografía, el estilo de conducción, el uso del aire acondicionado (o la calefacción), la carga total del coche, el estado de los neumáticos

A mi lo que me parece raro por no decir mosqueante es que el valor de la autonomía no se actualice teniendo todo esto en cuenta, dado que la mayoría están en el ordenador de a bordo (tipo de carretera, velocidad máxima, velocidad real, temperatura, orografía, uso de la calefacción o el aire acondicionado, etc.) Es como si calcular solo a partir del valor WLTP fuera algo inmutable y no fuera mejor hacerlo con las consideraciones prácticas del MundoReal™. O como si para calcular Madrid-Valencia el ordenador sabelotodo de a bordo calculara que vas a hacerlo a 46,5 km/h en vez de a 100 ó 120 km/h por la autopista que está en la ruta que te ha propuesto. Ridículo.

¿Qué provoca esto? Que el valor de la autonomía no sea fiable en cuanto te sales del «ciclo estándar» y que por tanto nadie confíe en que vayan a alcanzarse las distancias indicadas con la batería restante.

Seguir leyendo: Cómo es la experiencia de recargar un coche eléctrico en 2026

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Los manuales de los coches de los Cazafantasmas con detallados planos de todas sus versiones

Hace 3 horas 37 mins

Este artículo se publicó originalmente en Tecvolución, el blog de Volvo dedicado a las tendencias tecnológicas aplicadas al futuro de los coches, la sostenibilidad, la innovación y el ocio digital.

Esta pequeña joya es el Ghostbusters Owners’ Workshop Manual y del mismo modo que mucha gente aprecia y devora los manuales de los coches cuando se los entregan nuevecitos, este sería el manual equivalente del Ectomobile, uno de los más emblemáticos vehículos de Hollywood: el coche de los cazafantasmas.

Se trata de un libro de 160 páginas a todo color, editado en tapa dura, de la colección que Haynes –una editorial británica conocida por sus manuales técnicos de coches y motocicletas– tiene dedicadas a vehículos imaginarios del cine y las series de televisión.

Sus autores son Troy Benjamin y Marc Sumerak, fans de las películas, que examinaron los largometrajes con todo detalle y añadieron además bocetos, esquemas e información procedente de los creadores de las maquetas y los vehículos originales que se ven en los largometrajes. Por desgracia este manual parece que ya no está en su web; ignoro las razones. Quizá se pueda conseguir de segunda mano en algún lado.

El libro cubre los diferentes modelos de Ectomobiles que se han visto en las diferentes entregas de la saga, conocidos por su matrícula Ecto-1. Esa matrícula, por cierto, es la abreviatura de «ectoplasma», la fantasmagórica materia viva de forma cambiante que se atribuye a los fenómenos paranormales. Cubre tres modelos básicamente, aunque a lo largo de las películas y en otros materiales oficiales como videojuegos y series se han visto hasta ocho (numerados como Ecto-1, 1a, 2, 3… etcétera).

El vehículo original fue diseñado por Steven Dane a partir de un Cadillac Miller-Meteor totalmente destartalado de 1959 como los que servían de ambulancias en la época. En la película lo compra uno de los cazafantasmas a precio de ganga porque necesitaba suspensión, frenos, transmisión y cableado, entre otras decenas de arreglos.

El hábil cazafantasmas aprovecha las reparaciones para hacer del vehículo un auténtico complemento técnico para su labor: lleva sujeciones para las mochilas protónicas de los protagonistas, antenas y detectores, sirenas, espacio para las trampas y un cañón protónico (que no llegan a usar). En otras versiones vistas en cómics y series de animación el Ectomobile lleva incluso sidecar y un mecanismo de autogiro para hacerlo volar.

En la versión renovada de la película que se estrenó en 2016 el coche tiene un poco el mismo aspecto pero según la historia es un vehículo de funeraria reacondicionado. Le instalan un reactor nuclear –cuestiones del guión– y aunque le hacen cien modificaciones mantienen el techo rosa original, de modo que resulta igual de llamativo que el de la película de los 80.

A quien le guste este tipo de manuales imaginarios disfrutará además de todos los extras que han incluido: los gadgets más llamativos de los cazafantasmas, incluyendo mochilas, trampas y otros artilugios.

Si esto sabe todavía a poco, la misma editorial publicó otros manuales como el del Halcón Milenario o La Estrella de la Muerte de La guerra de las galaxias; el Enterprise 1701-A de Star Trek o la nave de los Thunderbirds.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

D.E.P. Juan Tamariz, el ilusionista amigo de todos que asombraba con sus juegos de cartas y fue maestro de generaciones de magos

Mié, 08/19/2026 - 00:00

Hoy ha fallecido a los 83 años Juan Tamariz (1942-2026), ilusionista, maestro de magos, amigo de todos y uno de los mejores especialistas en cartomagia y magia de cerca del panorama internacional. Una buena cantidad de premios internacionales y de homenajes dan buena cuenta de ello.

Tamariz fue también un icono social de los años 70, los 80, los 90… y contando. Comenzó muy joven y, en un lugar donde la experiencia es un grado, a los 18 años entró a formar parte de la Sociedad Española de Ilusionismo (SEI), donde la edad mínima eran 20 años… buen truco ese. La fama le llegó por la televisión, cuando comenzó a aparecer en los programas de máxima audiencia. A diferencia de los clásicos elegantes magos aparecía con su ropa de calle, en vaqueros, con melena y un poco destartalado. Sus juegos de magia estaban llenos de humor, que siempre cerraba con un violín imaginario y un «¡chantatachán!» (así se llamaría uno de sus programas de televisión tiempo después). Recuerdo esperar ansioso cada semana para ver nuevos juegos, tanto en Chantatachán como en Magia Potagia y en otros especiales y programas a los que era invitado.

Supongo que parte de mi interés era debido a que la magia tiene tanto de técnica como de ingeniería social, algo que siempre me ha intrigado y que es muy propio del ambiente de hackers y geeks. Un mago, especialmente los metalistas, pero también los que hacen juegos de cartas o hacen desaparecer tigres, tiene mucho de hacker de la mente. Algunas de las principales reglas de la magia son psicológicas, no tanto habilidades técnicas o de manipulación de objetos. El Gran Houdini era todo un experto en ingeniería social, además de en escapismo y grandes ilusiones. Un hacker puede usar la ingeniería social para hacerse pasar por otra persona, conseguir una contraseña o aparentar autoridad con éxito.

Sobre Tamariz hay buenos epitafios en RTVE, elDiario, La Vanguardia y El País (€). Pronto la red se llenará de ellos, pues era alguien querido por todos, el tipo de persona que cae bien a todo el mundo y que siempre te sacaba una sonrisa. YouTube también está lleno de sus vídeos, muchos en inglés, que es como los narraba en las exhibiciones internacionales.

Yo aprovecharé como suele hacerse en algunos funerales para contar una anécdota personal del gran personaje. El caso es que tuve la ocasión de conocerle a principios de los años 2000 (así que tendría unos 60 años, pero seguía muy en activo). Invité a Pablo, mi amigo y profesor de magia –porque a mi también me dio por la afición una temporada– y junto a otros colegas y nuestras parejas nos fuimos a verle al Casino de Madrid, lugar emblemático donde actuaba de vez en cuando.

Hizo muchos de sus juegos de cartas y algunos de mentalismo, a cual mejor. Sin duda una gran actuación. Pero la sala, que estaba abarrotada, era grande y nosotros estábamos sentados en una de las mesas del fondo, así que no teníamos las mejores vistas precisamente para ver «magia de cerca», aunque disfrutamos igual de sus números. Tamariz había anunciado que cuando terminara la actuación se pasaría a saludar a las mesas «de allí al fondo», y ciertamente que vino a saludarnos amablemente. Para nuestro deleite, nos hizo un par de juegos más: era magia ultra-de-cerca, más cerca todavía de lo normal, y dejó patidifuso al grupo. Aprovechamos para mencionarle que mi profe también era mago y yo era muy aficionado.

Uno de los detalles al tenerle tan cerca fue que pude comprobar que usaba barajas de naipes Bicycle, que son míticas entre los ilusionistas (de hecho muchas de las barajas trucadas son Bicycle, exactamente el mismo diseño, materiales y tacto). Yo le pregunté cómo era eso, pues le había oído decir que sus naipes favoritos eran los del no menos mítico Heraclio Fournier. Entonces me explicó que en realidad la empresa Fournier fue adquirida años antes por la USPCC (United States Playing Card Company) que es la compañía que está detrás de las Bicycle, entre otras marcas. Así que, como marcas hermanas, «eran prácticamente lo mismo».

Y ahora, para terminar, el que para mí fue el mejor truco de Tamariz:

Durante aquella actuación hizo muchos juegos de cartas, pero el último era la guinda del pastel, que se suelen reservar para el gran cierre. (No recuerdo todos los detalles, sorry, pero es que fue hace muuuchos años). Anunció como solía hacer que el juego era un «truco casi imposible» y que necesitaba voluntarios. Los consiguió paseándose por el público. Cada persona, unas cuatro o cinco, creo que elegía una carta de una baraja (y puede que se la guardara) y el número continuaba en el escenario. Entonces otra voluntaria mezclaba frente a él una baraja distinta, sin que él la tocara en ningún momento, y tras mezclas, cortes y muchos chistes, elegía cartas de las formas más peregrinas, sin verlas. La voluntaria dejaba entonces las misteriosas cartas en sobres (o un atril, o algo parecido) listas para la revelación final. Tamariz no tocaba nada de nada durante toda esa parte de la actuación. Finalmente, al abrir los sobres uno por uno, sacando las cartas mágicamente e ir preguntando a los voluntarios del público, todas las cartas coincidían. {Violín mágico al aire} ¡Chantatachán! {Aplausos}.

Mi profe y yo hablamos sobre el truco, dándole vueltas e imaginando algunas de las técnicas que podría haber usado, lo cual no era fácil en modo alguno, pero intuimos por dónde podía ir la cosa (aunque seguíamos sin saber cómo lo había hecho exactamente, claro).

Pero la sorpresa me la llevé en los meses (y años) posteriores.

Cada vez que alguien de los que había estado allí rememoraba la actuación, contaba ese número de una forma ligeramente diferente: decían que los voluntarios se habían elegido levantando manos (y no los había elegido él personalmente al pasear por la sala); las cartas las habían «pensado» (en vez de tomarlas de la baraja); la baraja era siempre la misma (aunque nadie se fijó si las había cambiado al pasear); los naipes se mezclaban una, dos o muchas veces; la voluntaria elegía las cartas completamente al azar (o alguien más las elegía por ella, o le decía números…) Cada narración hacía el número más impresionante e imposible. Me había fijado especialmente en los detalles y tenía claro por dónde iban los tiros y sabía que esos recuerdos eran erróneos, por no decir casi… implantados: a veces Tamariz decía que hacía algo pero en realidad hacía otra cosa, o daba a entender que una cosa era así pero era asao, y la imaginación y recuerdos de quienes lo vieron hacía el resto, pero siempre mejorando el efecto mágico. De hecho, preguntando a las mismas personas años después, el número mejoraba más todavía porque se volvía ridículamente imposible.

Fue un juego de magia concebido y ejecutado de tal forma que, cada vez que luego era recordado por el público para contárselo a alguien, mejoraba más y más.

Así que, a día de hoy, ese juego en concreto sigue mejorando. Como también nuestros buenos recuerdos de Tamariz siguen creciendo día a día, como gran mago que era. Y seguirán haciéndolo sin duda en años venideros, pues su legado de buen hacer y grandes enseñanzas perdurará en el tiempo.

_____
Foto: Juan Tamariz (CC) Selbst Erstellt @ Wikimedia.

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

La super-ultra-ampliación mejorada de la escena de la máquina Esper de Blade Runner, explicada geométricamente

Mar, 08/18/2026 - 01:57

Todos los días se pueden aprender cosas nuevas sobre Blade Runner (Ridley Scott, 1982), en este caso algo más sobre la máquina de análisis fotográfico Esper, capaz de hacer ampliaciones de super-ultra-alta resolución a lo C.S.I., seguir instrucciones de voz para examinar los más ínfimos detalles y hasta imprimir copias en papel (!) En 2019, el año en que transcurre la película, no estaba todavía a la venta, pero me hubiera gustado conseguir una.

El caso es que la famosa máquina Esper se sabe que analiza imágenes fotográficas en detalle, pero nunca se explica si funciona con fotografías holográficas, análisis geométrico, tomas polidióptricas o imágenes generativas. A la anotación que hice sobre ella hace diez años me remito.

Esta es la famosa escena original de la película:

Deckard, el protagonista, anda buscando a unos replicantes y ha encontrado una vieja foto en un apartamento en el que vivían. Utilizando el Esper con gran habilidad consigue ver a Roy y después Zhora, una de ellas, en la habitación. Lleva además lleva un característico tatuaje en el cuello que le servirá para identificarla.

Volviendo al MundoReal™: resulta que hay un tipo friki no, lo siguiente, llamado Kazuchoice que tiene un canal en YouTube donde dedica su tiempo libre a recrear todas las escenas de Blade Runner «tal y como David Peoples hubiera querido, según el guión definitivo». Peoples fue uno de los guionistas. Su inacabable objetivo se llama Blade Runner, versión Dragon Cut, una recreación completa y extendida del largometraje.

Yo sigo con admiración a Kazuchoice hace años, por su incansable tenacidad; utiliza elementos como modelado de escenarios en 3D, tomas descartadas, escenas de otras películas retocadas y últimamente IA generativa para «completar» algunas de las famosas escenas de Blade Runner. Esas que se sabe que estaban en el guión pero se eliminaron por las más peregrinas razones: efectos especiales, presupuesto, cuestiones artísticas, acortar la duración, etcétera…

Ahora ha publicado un vídeo en el que explica la confusa escena del Esper en una recreación 3D. Porque la cuestión siempre ha estado ahí: que el Esper amplíe con resolución casi infinita… pase; al fin y al cabo esto es el «futuro». Pero que pueda hacer giros de 45 grados, adentrarse de una habitación a otra y girar en ángulos imposibles… ¿Cómo lo hace? Aquí todo sucede a partir de una foto plana. Y si la información no está en la foto (por ejemplo, un ángulo muerto), moverse y ampliar (incluso «regenerarla») no serviría de mucho.

Hoy en día podríamos pensar en que una IA podría «imaginarlo» o «generarlo». Pero aunque son capaces de esas maravillas y recrean objetos 3D a partir de fotos 2D y escenarios completos a partir de meros detalles, de donde no hay no se puede sacar, como nos recuerda el viejo dicho. Así que si Zhora no está visible por el ángulo de la toma fotográfica, no lo estará a menos que la imagen sea «inventada». ¿O sí?

Esta es la solución:

Todo es cuestión de seguir los rayos de luz que llegan a la cámara a través de la habitación, un poco al estilo El matrimonio Arnolfini o Las meninas. Primero inciden en un espejo (el ovalado, que se ve claramente a través de la puerta); luego siguen hasta los espejos de las dos puertas de un armario, que están casualmente abiertas en ángulo (y de ahí el aparente giro en dos ángulos según que se siga hacia la derecha o la izquierda) y finalmente hasta el rostro de Zhora, tumbada en el diván. Fuera del ángulo de la toma, pero dentro de los ángulos que siguen los rayos.

Sin hologramas, generación mediante IA, ni más complicaciones.

Como bonus podemos ver que en el armario está (diría yo) el vestido de lentejuelas que luego lleva Zhora en la escena del bar y, en la toma general, que los cuatro los replicantes están en la habitación: además de Zhora durmiendo, Pris hace la foto, Roy está sentado pensativo en la mesa y León está… oculto en el techo del cuarto de baño. Esta es una referencia a una escena anterior en la que Deckard, el protagonista, entra a buscarlos en el apartamento, donde encuentra la foto, pero han huído. Mira en la bañera, pero no le ve, algo que estaba en el guión pero no en la película, según reprodujo también Kazuchoice.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Logofolio, un catálogo de logotipos para inspirarse aprendiendo de formas, estilos y colores

Lun, 08/17/2026 - 22:37

Logofolio es una gigantesca galería de esas «para inspirarse», dedicada exclusivamente a los logotipos. La ha creado Eugene de Logotyper. La gracia está en que cada logotipo está seleccionado a mano, seleccionando logos con calidad, creatividad y buena ejecución. Muchos provienen de sitios como Dribbble, Behance, Instagram y de diversos estudios de diseño. Y, como dios manda, intenta siempre mantener la atribución al autor o fuente original, enlazándolos, convirtiéndose más en un archivo artesanal que en un simple buscador de imágenes.

La parte más útil quizá cómo está todo clasificado y lo fácil que es filtrarlo. Hay en total 17 estilos, desde Minimalista a Moderno, Plano, Monogramas, Vintage o Experimental. También se cubren «industrias» de 24 sectores, desde la tecnología a la alimentación, el entretenimiento, los viajes, la moda, la sempiterna IA y las finanzas. Además hay 15 colores para acotar más las búsquedas.

A todo esto se se añaden hasta 84 etiquetas con atributos como «formas geométricas», «espacio negativo», «degradado», «simetría», «animales» y otros. Las más populares permiten hacerse una idea del tamaño: hay 2.082 logos minimalistas, 1.824 modernos y 896 formas geométricas.

También hay una sección específica para los logotipos animados, un «muro» para recorrerlos visualmente y una función de marcadores/favoritos (requiere crearse una cuenta). Se puede participar enviando logotipos, pero pasarán una revisión manual.

Logofolio es en el fondo como un gran archivo de de piezas tipográficas, geométricas y cromáticas seleccionadas con mimo, donde se empieza buscando «ideas para un logo» y se acaba dedicando media hora a mirar lo más recóndito, examinando hasta la última curva.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Las marcas de agua de la IA: huellas invisibles que no demuestran quién escribió algo pero puede parecer que lo dicen todo

Dom, 08/16/2026 - 22:12

Últimamente se está hablando mucho de las marcas de agua (watermarking) en textos generados por los modelos de lenguaje de las IA. ¿Deberían los textos producidos por una IA llevar una marca invisible que permita reconocerlos? Y todo a raíz de que Anthropic hiciera público el sistema que utilizará su LLM Claude pero, sobre todo, porque el artículo 50 del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial ya es aplicable desde el 2 de agosto de 2026.

¿Qué pide la Unión Europea? Según el texto oficial de la ley, explicado para legos, se obliga a los proveedores de sistemas IA que generan audio, imágenes, vídeo o texto sintético a hacer que esos contenidos puedan identificarse mediante marcas legibles, utilizando «soluciones eficaces y razonablemente robustas» (toma generalización).

Pero hay un matiz importante: el propio artículo excluye los sistemas que simplemente realizan lo que sería una ayuda a la edición o que no modifican sustancialmente los datos o su significado. Para textos sobre asuntos de interés público, es decir las noticias en prensa, radio, TV e internet principalmente, existe además una obligación de informar al público, excepto cuando haya una revisión o control editorial humano posterior y una persona (física o jurídica) asuma la responsabilidad editorial.

Curiosamente la ley no dice que «todo lo que toque una IA deba considerarse escrito por una IA», ni obliga específicamente a utilizar una frase o aviso concreto. Simplemente exige que esté indicado y se pueda detectar (presumiblemente, de forma automática por otro software). Según el Código de buenas prácticas sobre transparencia de contenidos generados por IA, firmado por Anthropic otras 190 organizaciones y empresas, existen formas prácticas de cumplirlo. Hay un método para textos y otros para imágenes y similares, donde Anthropic empleará además C2PA que son metadatos firmados criptográficamente que permiten comprobar si se ha alterado el contenido.

En aquel momento, parecía buena idea

Aunque la idea parece en principio loable, el debate está candente, tal y como deja ver el artículo de Guillaume Meyer Por qué estoy en contra de las marcas de agua de la IA. Meyer ha creado watermarks-remover, un proyecto que elimina las marcas de agua dejando los textos con una pulcritud intachable como «no detectables». Alcanzó 2 millones de visualizaciones y 9.000 estrellas en GitHub en menos de 3 días.

Su argumento central es fácil de entender: que una máquina haya intervenido de algún modo en un texto no significa que sea su autora. Puede haberlo escrito una persona y haber pasado después por Claude para corregirlo, traducirlo, resumirlo o modificarlo. De hecho, raro sería ver un texto que no haya pasado por una máquina que actúa como corrector ortográfico, traductora o incluso como revisora de estilo SEO. Así que, eso no merece ser detectable, ergo… fuera marcas.

¿Cómo funcionan las marcas de agua de Claude?

Seguir leyendo: Las marcas de agua de la IA: huellas invisibles que no demuestran quién escribió algo pero puede parecer que lo dicen todo

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Las predicciones de Elon Musk, el moderno «Casandra», para el futuro cercano. Tú aguanta 10 años, que va a ser mejor que jubiliarse

Dom, 08/16/2026 - 04:45

Se le puede amar o se le puede odiar, pero como se suele decir, no deja indiferente. Elon Musk, el hombre del billón de dólares, ha concedido una larga entrevista a Zanny Minton Beddoes, la directora de The Economist. Para mí podría calificarse de un encuentro ligeramente hostil, y en algunos momentos incluso un tanto bronco. En ella la periodista le discute varias veces sus premisas hasta el punto de llevarle a defenderse por la tangente: acusando a los medios.

«Soy muy bueno prediciendo el futuro. Mi promedio de aciertos es muy alto para un humano (…) Y aunque falle en las fechas, las cosas acabarán sucediendo.

– Elon Musk
tras compararse con la mitológica Casandra

Haciendo predicciones a futuro ya le hemos visto muchas veces: que si coches que conducen completamente de forma autónoma (no tanto, lo dicen en el manual), que si viajes a Marte (ejem), que si androides para realizar todo tipo de tareas (que están por ver)… En fin. Pero, para que no se diga, aquí van fechados a hoy 15 de agosto de 2026, sus predicciones para los próximos años:

  1. ≈2031 («en unos 5 años»): la IA superará la suma de toda la inteligencia humana y podrá hacer casi todo mejor que una persona.
  2. Antes de 2036: la IA y la robótica dominarán prácticamente toda la economía y la sociedad.
  3. 2036: la IA será muy superior a toda la inteligencia humana combinada.
  4. 2036: llegará una era de enorme abundancia, con IA y robots produciendo bienes y servicios casi sin límite.
  5. 2036: «el dinero no importará», porque dejará de ser necesario para repartir bienes escasos.
  6. ~2036 : los humanos ya no estarán al mando de una IA mucho más inteligente que ellos.
  7. ~2036: prácticamente cualquier trabajo podrá hacerlo mejor una IA o un robot.
  8. ~2036: trabajar será opcional, algo parecido a cultivar un huerto por afición.
  9. ~2036: llegará la «singularidad» de la IA y los robots, a partir de la cual resulta difícil prever qué sucederá.
  10. ~2046: Habrá una guerra civil en Reino Unido, al menos si continúan las tendencias actuales.

Como puede verse, 2036 va a ser jauja: el dinero no importará, habrá abundancia de todo y trabajar será opcional. Así que no preocuparse: los que no se hayan jubilado antes, seguro que se «jubilan» entonces. (Procura no estar en el Reino Unido, eso sí.)

(…) En X me siguen 250 millones de personas, así que creo que hay mucha más gente que me quiere que gente que no.

– Elon Musk
confundiendo «número de seguidores» con «aprobación»

En la entrevista salen muchos más temas interesantes, sobre los que hay diversos puntos de vista: el rápido y competitivo crecimiento de China; todo lo relacionado con los chips y la litografía para la IA, el consumo de electricidad, la refrigeración de los centros de datos y también la regulación y seguridad de las compañías punteras en IA.

También habla de racismo, de redes sociales y de la libertad de expresión. Y de algún modo también aparece de repente el problema estadounidense de las muertes por armas de fuego: dice que comparativamente en Europa muere más gente debido a las olas de calor, y que no hay tantas noticias sobre la falta de aire acondicionado, aunque respecto a EE.UU dice que se debe a que no se encierra a los delincuentes violentos reincidentes.

En fin, es un variado megamix de opiniones de un visionario experto en todo, más incluso que el Xokas, que se autocalifica de optimista, pero no siempre aporta datos. Pero, me da la impresión por las fechas que plantea, que ciertamente optimista sí que es. Repasaremos estas predicciones en 2036, que este blog predigo que sí que va a durar. Lo apunto en la agenda.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Uno de los trucos del cerebro al dormir es «bajar el volumen» del mundo exterior y escuchar más al cuerpo

Dom, 08/16/2026 - 00:51

Dormir y soñar siguen teniendo mucho de misterio. Para mí sigue siendo una de las grandes incógnitas de la ciencia, aunque haya muchas teorías sobre por qué dormimos y por qué soñamos. Una de las preguntas más interesantes sobre este periodo de descanso obligatorio sin el cual no podemos vivir es cómo consigue el cerebro desconectarse sensorialmente del exterior sin dejar de funcionar, pero al mismo tiempo no ignorando por completo lo que sucede en el cuerpo… porque fuera puede haber «peligros» (¡y despertadores!)

Ahora un nuevo estudio de las universidades de Lausana y Ginebra aporta una pista sobre lo que han llamado redistribución del procesamiento sensorial. Según dicen, al entrar en sueño REM, la fase de sueño profundo, el cerebro no «apaga» todos los sentidos de golpe, sino que va cambiando de prioridades. Poco a poco va prestando menos atención a los sonidos del entorno y más a las señales internas, como pueden ser los latidos del corazón.

La diferencia entre las fases ligeras y profundas del sueño REM se conocen como fases tónica y fásica; esto sí es bien conocido. En el estudio, los investigadores estudiaron a 25 voluntarios durante dos noches mediante electroencefalografía (EEG), comparando las respuestas cerebrales ante los sonidos externos con las provocadas por los propios latidos del corazón. El patrón fue interesante y bastante claro: la respuesta a los sonidos disminuía poco a poco mientras que la atención a las señales cardíacas aumentaba.

La conclusión es que el cerebro no se limita a «cerrar la puerta» a los estímulos del exterior, sino que redirige su atención sensorial hacia dentro, al propio cuerpo. A partir de los datos de las mediciones, los investigadores crearon una especie de «índice audiocardíaco» que indica hasta qué punto el cerebro está más pendiente del cuerpo que del entorno. Además de suponer un pequeño paso para entender mejor cómo funciona todo esto dicen que también se podría usar para estudiar estados alterados de consciencia, como las personas que están en coma o casi inconscientes.

(Vía Medical Xpress.)

_____
Foto (CC) Pixhere.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Dibujar, escuchar y sorprenderse: arte y golpes de tambor convertidos en sonidos

Dom, 08/16/2026 - 00:14

La explicación corta de Eigendrum es que si se hacen clics sobre la figura del recuadro el «tambor» hace ruidos agradables y divertidos. También se pueden pulsar algunas teclas, y cambiar de un círculo a un pentágono o una estrella, pero esa es básicamente la idea: convertir cualquier garabato en vibraciones y sonidos de tambor mediante avanzados cálculos geométricos.

La explicación larga es que Eigendrum, autodenominado «un estudio del plano vibratorio», es uno de esos experimentos que mezclan matemáticas, física y sonido de forma entretenida. El programa no reproduce sonidos pregrabados, ni se inventa los armónicos: resuelve ecuaciones y sintetiza las frecuencias resultantes. En las explicaciones (en Github) aparecen términos como Laplaciano, Bessel, Chladni o «par isoespectral de Gordon-Webb-Wolpert», que no son obvios de entender.

Para el resto de nosotros los mortales, lo importante es toquetear. Las vibraciones pueden verse gráficamente, lo cual es parte de la gracia. Hay algunos ajustes como la frecuencia, equilibrio o la malla, que algunas yo no sé ni lo que son. En total hay 11 figuras predefinidas, pero se pueden dibujar otras propias o definirlas mediante ecuaciones. Los resultados se pueden exportar con el audio en WAV y las imágenes en PNG. En conjunto es una web de esas misteriosas y agradables, ¿qué más se puede pedir?

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Fuentes, fuentes, fuentes

Sáb, 08/15/2026 - 13:35

Aquí van algunos enlaces sobre fuentes tipográficas a algunas curiosidades con las que me he cruzado últimamente:

Decoy Font es un experimento que convierte cada letra en una pequeña ilusión óptica, de modo que una misma letra codifica dos letras diferentes. De cerca se ve una cosa, al alejarse o desenfocar la vista se ve otra. El truco puede engañar a los modelos de IA, que se concentran más en los detalles. No es infalible, pero puede servir para esquivar a los OCR o como CAPTCHA. El concepto es bueno. Recuerda un poco a otras anti-tipografías y es bastante simple.

RandoFont. Es un sencillo selector de tipografías aleatorias de Google Fonts, que permite seleccionar cuántas se muestran a la vez y filtrar por alfabeto y estilos. Sin más.

La tipografía de la introducción de Blade Runner explicada con un detallado análisis. Explica cómo se usa la Goudy Oldstyle en el arranque de película de Ridley Scott, combinando mayúsculas, versalitas, cursivas, tamaños y colores. La introducción parece maquetada como si fuera la página de libro. La palabra Replicante aparece siempre en cursiva, y en rojo; los nombres propios en versalitas. Dicen que sirve para establecer el ambiente en el distópico Los Ángeles de 2019 antes de que empiece la historia.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Avances en robots que limpian la casa: los de Tau Robotics te apañan la casa o la oficina por 30 dólares la hora

Vie, 08/14/2026 - 17:16

¡Nuevos avances en robots que limpian la casa! Siempre son bien venidos. El caso es que vi pasar un comentario del CEO de Tau Robotics con un llamativo vídeo de sus robots humanoides de limpieza (además del que encabeza esta nota, de ABC News). Muy llamativo.

Lo que han hecho es crear un androide de peculiar aspecto y ofrecer un servicio de limpieza por 30 dólares la hora (de momento sólo «por invitación» y con lista de espera) supongo que para ver qué tal poco a poco. No parece que se les de mal, pero con los vídeos-demo ya sabemos.

El vídeo del tuit es curioso; el de las noticias es ligeramente distinto. Algunos de los vídeos están a velocidad ×1 (normal) y otros como el de la oficina a velocidad ×5. Los robots tienen un cuerpo menudo, van vestidos con pantalones y jersey y tienen cabeza de router (WTF?)

Lo más llamativo es que tienen movimientos sorprendentemente humanos, lo cual no está claro que sea lo óptimo, pero bueno. También parece que pueden trabajar en equipo, aunque supongo que pagando el doble. Además de eso, no son completamente autónomos: hay operadores remotos que los ayudan en ciertos momentos clave. Puedes imaginarte un montón de gente en un call-center mirando el interior de las casas y moviéndolos con el ratón o un joystick cuando se atascan, mientras comen doritos.

Las demostraciones no han dejado indiferente a nadie, para empezar por el precio. Si en España el precio de ese servicio oscila entre los 12 y 15 euros la hora (13 a 17 dólares), en San Francisco el precio suele estar entre 20 y 35 dólares la hora. Así que… ¿por qué pagarías 30 dólares por hora a un robot, si una persona puede hacer lo mismo? ¿Cómo se entiende el negocio si además el robot necesita un operador de apoyo (y además hay que traerlo y llevarlo a la casa)?

¿Limpian realmente bien las casas y oficinas? En los vídeos no se aprecia, pero tampoco se ven grandes sorpresas; simplemente robots limpiando mesas llenas de desperdicios, pasando el plumero y la bayeta, recogiendo bolsas de basura y pasando la aspiradora. Tareas sencillas pero variadas y útiles. De los baños no se dice nada.

¿Necesitan realmente ir «vestidos»? Quizá sea una forma de buscar el punto adecuado del valle inquietante: suficientemente humano para parecer humano, pero con la cabeza claramente robótica. ¿No son una intrusión en la privacidad? (no tanto el robot como los operadores remotos). En realidad, es casi lo mismo que si alguien viene a limpiar a casa… pero hay diferencias: ese alguien sería reconocible y localizable; en cambio a quienes operen a los robots desde países remotos no hay forma de conocerlos.

A mi me parecen divertidos. Quizá tengan un hueco entre quienes no les importe tanto el precio como el futurismo o, quien sabe, guste más a quienes prefieran tener robots que a personas con las que tienen que relacionarse y hablar (que también los hay). Que se preparen las roombas, que este paso las jubilan.

Relacionado:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Probamos el Geekom IT13 Max, un mini PC con puertos de todo tipo y muchas opciones de conectividad para casi cualquier uso que le quieras dar

Vie, 08/14/2026 - 13:00

He estado probando un mini PC Geekom IT13 Max. Como su propio nombre sugiere es un cacharro tirando a minúsculo. Pero tiene una cantidad sorprendente de puertos. Y potencia más que suficiente para la mayoría de las tareas que puedas echarle.

Lo primero que llama la atención es su tamaño. O más bien su falta de tamaño, ya que sólo mide 136×132×50,1 mm con un peso de 832 gramos, aunque la fuente de alimentación va aparte. Así que puedes colocarlo en casi cualquier hueco que tengas en la mesa. O incluso en la parte trasera de un monitor con la placa de montaje VESA que trae. Solo que en ese caso el acceso a los numerosos puertos se complica un poco, claro.

El exterior es de un plástico gris oscuro con la marca en la parte superior y los iconos correspondientes a los puertos. El chasis, sin embargo, es metálico, para ayudar con la disipación del calor, lo que se ve ayudado por rejillas en el lado izquierdo, casi totalmente ocupado por ellas, y en la parte trasera sobre los puertos. Geekom dice que gracias a la tecnología IceBlast 3.0 es capaz de disipar hasta 65 vatios de forma totalmente silenciosa.

En la práctica, y a pesar del calor que ha hecho durante el tiempo que lo he estado probando, en habitaciones a unos 25 grados, he visto que es completamente silencioso o casi cuando lo utilizas para tareas de lo ofimática –incluyo aquí navegación web y consumo de multimedia– o incluso edición de fotos. Pero en cuanto abres algún juego tiende a arrancar el ventilador. Que no es que sea muy ruidoso. Pero se oye.

En cualquier caso la termodinámica es la que es, así que el calor que genera su procesador Intel Core Ultra 9 185H con gráficos integrados Arc Graphics tiene que irse a algún sitio, so pena de que se tueste o de que tenga que estar todo el rato rebajando sus prestaciones porque se calienta demasiado.

Seguir leyendo: Probamos el Geekom IT13 Max, un mini PC con puertos de todo tipo y muchas opciones de conectividad para casi cualquier uso que le quieras dar

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

AstraPixels, un delicioso sistema solar en píxeles

Vie, 08/14/2026 - 12:52

Astrapixels es una pequeña, curiosa y deliciosa representación interactiva del Sistema Solar en pixel art. Contiene los planetas, lunas, asteroides, cometas y otros objetos celestes moviéndose en sus órbitas. Naturalmente, es un poco burdo y no está construido a escala, pero se entiende (aunque tiene un botón de «Escala real», pero la verdad es que lo desluce).

Es interesante que este simulador sea científicamente preciso: las posiciones están calculadas a partir de los datos del Astronomy-engine [Github] y las fichas de datos a las que se accede haciendo clic incluyen datos astronómicos junto con sus fuentes.

Una selección de objetos muy completa

La sección Browse («Examinar») permite leer sobre 171 objetos celestes, agrupados según por dónde orbitan: el Sol, los planetas… Además de eso hay 3.000 asteroides del cinturón principal generados mediante procedimientos, eso sí. ¿Lo mejor? Los botones que permiten verlo en tiempo real o acelerar el paso del tiempo a una hora por segundo, un día por segundo, una semana por segundo, etcétera.

Además de los 8 planetas principales y 5 planetas enanos hay 55 planetas menores con sus nombres, 12 objetos del cinturón de Kuiper, 6 cometas y 3 estrellas cercanas. También hay cientos de satélites naturales (el total actual son más de 250 y contando). En las fichas individuales se pueden ver datos como su tamaño, distancia, periodo orbital y otras curiosidades.

También hay una sección dedicada a los eventos astronómicos venideros, calculados para los próximos 180 días. Esa lista incluye conjunciones, oposiciones, lluvias de meteoros, eclipses y el perihelio terrestre.

Además de todo esto, y como «experimento comercial», por llamarlo de algún modo, está la tontá de que se puede pagar para «reclamar» un objeto celeste y ponerle un nombre/marca y un enlace, todo perfectamente no-oficial, claro. De 5 a 99 dólares, un poco caro para mi gusto (y además los planetas principales que son los que molan están solo en alquiler). Excepto esto, el resto merece la pena para disfrutar un rato de la mecánica celeste… en forma de píxeles gordos.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Estudiar los eclipses hace 350 años sirvió para deducir que la luz no se transmite de forma instantánea

Vie, 08/14/2026 - 11:15

Estamos con el reciente eclipse de Sol que todavía alucinamos. Y da la casualidad de que tal día como hoy, un 14 de agosto pero de hace 350 años (en 1676) el astrónomo danés Ole Rømer registró un eclipse de Ío, uno de los satélites de Júpiter y, cavilando, cavilando, dedujo que la luz no se transmite de forma instantánea.

Y es que hace casi cuatro siglos no estaba del todo claro que la luz tuviera una velocidad determinada: ni había una teoría física apropiada sobre su «funcionamiento» ni había instrumentos para realizar las comprobaciones. Y, si la luz tenía velocidad, era tan alta que podría pasar por una transmisión «instantánea». Así que lo de Rømer fue una combinación de buena intuición y a la vez de una demostración convincente de que la luz no se propagaba instantáneamente de un lugar a otro.

Cómo hacer cálculos científicos, versión siglo XVII

A falta de relojes de precisión en la Tierra para realizar las mediciones utilizó como reloj astronómico a Ío, una de las lunas de Júpiter, que como sabían en aquella época emplea unas 42,5 horas en dar una vuelta completa al planeta. En cada órbita entra en la sombra de Júpiter y desaparece de la visión de los telescopios. Y esos eclipses pueden predecirse con bastante precisión.

Rømer, que trabajaba en el Observatorio de París, observó algo que llamó su atenci´n: los eclipses de Ío parecían producirse un poco antes de lo previsto cuando la Tierra estaba más cerca de Júpiter y un poco más tarde cuando se alejaba. Una diferencia que se acumulaba de eclipse tras eclipse para luego ir reduciéndose de forma similar.

La explicación a la que llegó Rømer fue de una aplastante sencillez: Ío no se adelantaba ni se retrasaba. Era la luz la que tardaba más o menos tiempo en llegar hasta la Tierra, dependiendo de la distancia que tuviera que recorrer.

En aquella época se sabía que la diferencia entre los puntos más cercanos y lejanos de la Tierra y Júpiter en sus respectivas órbitas era de unos 300 millones de kilómetros, algo que se había calculado con datos imprecisos sobre las distancias del Sistema Solar propios del siglo XVII. Y eso suponía un retraso de unos 22 minutos (en realidad son 16 minutos y 4 segundos; la distancia son unas 2 unidades astronómicas).

Aunque su estimación de la velocidad de la luz, cuyo valor ni siquiera llegó a publicar, era de c = 220.000 km/s, se quedó un poco corto; en realidad son 299.792,458 km/s. Pero como aproximación no está nada mal. Lo importante, que es en lo que se centró, era su afirmación que la velocidad de la luz era finita y no instantánea.

Y lo mejor de lo mejor: su deducción y los cálculos que hizo no requirieron de fuentes para generar luz, ni láseres, ni espejos ni relojes atómicos ni, por supuesto, ordenadores. Su laboratorio fue el propio Sistema Solar, mirar por el telescopio y anotar tiempos en un papel. Todo un astrónomo ingenioso.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Un gúgolplex impreso… digitalmente y en PDF, porque el papel no da para tanto

Vie, 08/14/2026 - 01:12

Me ha encantado esta versión de un gúgolplex impreso (2013), una creación de Wolfgang Nitsche que ya tiene unos añitos, pero no conocía. Es exactamente lo que se indica, el famoso número gigantesco gúgolplex (o gúgolplex, castellanizado) impreso en varios volúmenes de archivos PDFs. Así que, si quisieras y tuvieras tiempo y espacio suficiente para almacenarlo, podrías bajártelo completo. Spoiler: a partir de la página 4 es bastante aburrido y de previsible final, porque todo son ceros.

Recordemos que un gúgolplex equivale a 10 elevado a un gúgol, siendo un gúgol 10 elevado a 100. En otras palabras: 1 gúgolplex = 1010100.

Tal y como muchos aprendimos de Carl Sagan, un gúgol es ya un número bestiajo. Un 1 segundo de cien ceros (10100) es bastante, bastante, más que el número de partículas subatómicas que se calcula que hay en el Universo (unas 1080) así que imagina.

Pero el gúgolplex es 10 elevado a un gúgol de ceros, así que ahí es cuando el cerebro directamente te explota porque ese número simplemente es inabarcable para nuestras pequeñas mentes. No podemos ni siquiera imaginar lo sumamente bruto que es ese concepto. Y ojo cuidao, que para hacer el cálculo no vale pensar que es (1010)100, porque no se calcula así. Hay que ir calculando las potencias de arriba a abajo, así que realmente es 10(10100), que no es lo mismo, y por mucho.

Obviamente, si no existe papel suficiente para imprimir un gúgol, muchísimo menos existe nada para abarcar el gúgolplex. Ni en papel, ni en átomos, ni en bits ni en nada de nada. Así que, ¿cómo está creada esta página web que dice tener la «versión digital en PDF»?

El truco es ingenioso: Está dividido en volúmenes. La página empieza con enlaces a los PDF de los volúmenes 1, 2, 3, 4… un enlace que dice más (hasta el 1.000) y luego una caja para escribir el volumen deseado, terminando por los volúmenes 9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­9­
y 10­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­0­ (que curiosamente es un 1 seguido de 94 ceros, no 100, a continuación queda claro porqué).

Cada PDF, generado al vuelo me imagino, contiene un millón de ceros del gúgolplex, es decir 106 ceros. Como todos los volúmenes son iguales (menos el primero), dan un poco igual. Puedes bajártelos y leerlos para conciliar el sueño o comprobar que no falta ninguno… por decir algo.

Además de la portada, los ISBN y esas cosas, la página 4 contiene una breve explicación de la historia del gúgol y el gúgolplex, incluyendo la conocida historia de que fue en 1940 el matemático Edward Kasner quien los popularizó en el libro Mathematics and the Imagination a raíz de un comentario de un niño sobre números gigantescos.

El Volumen 1 sí que puede comprarse online, aunque me parece un poco caro para tanto cero (y ni siquiera parece estar muy recomendado con el autor).

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Adiós, eclipse de Sol de 2026, hola eclipse de Sol de 2027

Jue, 08/13/2026 - 13:00


La corona durante el eclipse de Sol de 2026 visto desde la zona de la Torre de Hércules en A Coruña – Luisma Barreiro


Perlas de Baily y fulguración solar durante el eclipse de Sol de 2026 visto desde la zona de la Torre de Hércules en A Coruña – Luisma Barreiro

Pasado el eclipse de Sol de 2026, que ha servido para que como un tercio de España tuviera la oportunidad de vivir por primera vez la experiencia, aunque conozco a personas que a fuerza de perseguirlos por el mundo adelante ya acumulan más de diez, toca prepararse para el eclipse de 2027, que también será total.

Tendrá lugar en poco menos de un año, el próximo 2 de agosto, aunque a diferencia del que acabamos de vivir se podrá ver desde una franja bastante más reducida que, en lo que se refiere a España, va grosso modo desde Chipiona al cabo de Gata por el norte hasta Ceuta y Melilla por el sur, en una trayectoria prácticamente perpendicular al estrecho de Gibraltar.

El máximo se producirá en Egipto, un poco al este de Luxor, y tendrá una duración de seis minutos y 23 segundos, lo que lo convierte en el segundo más largo de este siglo y a no mucha distancia del máximo que tenemos calculado, que seré el del 16 de julio de 2186 con siete minutos y 29 segundos. Aunque lo mismo ya no nos pilla por aquí.

En España será Ceuta quien se lleve la palma, con cuatro minutos y 47 segundos. Aunque en Melilla no le anda muy lejos, con cuatro minutos y 34 segundos. En España peninsular hay que irse a la Punta de Tarifa para disfrutar de hasta cuatro minutos y 39 segundos de oscuridad.

La gran ventaja del eclipse del año que viene frente al que acabamos de vivir, aparte de que es en el sur, con lo que la meteorología con toda seguridad será un problema mucho menor, es que el máximo en España se produce un poco antes de las once de la mañana, con el Sol a unos 40 grados sobre el horizonte, así que casi cualquier sitio dentro de la franja de totalidad sirve para observarlo. Aunque como siempre, con gafas homologadas, protector solar, y abundante hidratación.

Lo malo, la fecha, que es tradicionalmente cara para viajar y para los alojamientos, y que además lo será más en las zonas agraciadas.


El eclipse desde Domus en A Coruña - Wicho/Microsiervos

Por la parte que me toca, y aunque las nubes nos impidieron disfrutar de la corona, he de decir que, aunque aún lo estoy procesando y claramente me faltan palabras para expresarlo. Pero ha sido una experiencia impresionante. Esa luz extraña que se va apoderando de todo desde unos minutos antes del máximo, el momento de asombro colectivo de la totalidad, por mucho que sepas que se va a hacer de noche… Esa sensación colectiva de asombro…


Después del eclipse – Luisma Barreiro

Como decía alguien de mi grupo familiar, si nos alucina por mucho que la ciencia nos haya dado una explicación a lo que estamos viendo, no es de extrañar que en el pasado la gente creyera que se acababa el mundo o que los dioses estaban enfadadísimos.

Relacionado,

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Un globo terráqueo interactivo para darse un paseo geológico por 1.250 millones de años

Mié, 08/12/2026 - 16:56

Ya me parecía a mi de pequeño que las costas este de América del Sur y la oeste de África encajaban demasiado perfectamente. Y que España cabía perfectamente en la silueta del Golfo de México (aunque ahí me colé). El caso es que con este curioso interactivo, Tectonic Globe («El globo tectónico) se puede revisar cómo era el aspecto del mundo en cualquier época, con solo deslizar el mando de Tiempo mientras el globo gira sin parar.

Como referencias están no solo las siluetas de los continentes (y países) diferenciadas con color, sino también algunas de sus ciudades más representativas. El globo se puede rotar con el ratón y el mando de tiempo va desde hace 1.000 millones de años hasta 250 millones de años en el futuro, mediante una extrapolación. Es algo así como un viaje virtual de 1.250 millones de años de planeta Tierra.

Para reconstruir el pasado utiliza el modelo de placas tectónicas Merdith 2021. Los países, con colores suaves, están divididos según las placas sobre las que se encuentran; los fragmentos se desplazan mediante pyGPlates, una aplicación en Python.

Se puede ver cómo África, Europa, Asia, América, Oceanía y la Antártida cambian de posición y se reúnen al viajar al pasado, al igual que las «imaginarias» fronteras actuales que hemos definido los humanos. Las zonas rojas indican fragmentos que se solapan, para no perderse nada.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

AOC CU34E4CW, un recomendable monitor UWQHD de 34 pulgadas con webcam que vale por dos, por un hub USB-C, y por un switch KVM

Mié, 08/12/2026 - 14:00

He estado probando un monitor UWQHD de 34" AOC CU34E4CW que nos han prestado por un tiempo. Pero podría acostumbrarme perfectamente a utilizarlo de forma permanente.

El monitor empezó a ganarse mi corazoncito geek ya con el soporte. Se monta y se acopla –y al revés– sin necesidad de utilizar ninguna herramienta. Pero además de dejar inclinarlo entre 5 grados hacia delante y 20 hacia atrás y girarlo 180 a izquierda y derecha resulta que permite ajustar la altura del monitor sobre la mesa en algo más de 17 centímetros, algo que con mi metro noventa es un problema con casi todos los monitores. No así con este, que he podido colocar a una altura de trabajo más que cómoda sin tener que meter algo debajo del soporte ni nada parecido. También lo puedes montar en un soporte VESA 100×100.

El panel, de 34 pulgadas, como ya he mencionado, tiene resolución UWQHD, Ultra-Wide Quad High Definition (Alta Definición Cuádruple Panorámica), que equivale a 3.440×1.440 pixeles, lo que le da una relación de aspecto 21:9 y 109,68 pixeles por pulgada.

En la práctica esto es como tener dos monitores lado a lado, o tres si le añado el de mi portátil, lo que te da un montón de sitio para colocar ventanas lado a lado para comparar cosas o lo que sea. Eso sí, la relación de aspecto no es de las más estándar, así que en muchas webs, en YouTube o similares te encontrarás con bandas negara los lados cuando las pongas a pantalla completa o incluso si haces las ventanas muy anchas. Que no pasa nada, es sólo cuestión de acostumbrarse.

Hablando de cosas en negro el panel es un WLED VA (vertical alignment, alineación vertical), lo que se supone que da negros más profundos y mejor contraste. Según las especificaciones la relación de contraste estático es de 3500:1 mientras que el dinámico es 500:1. El brillo es de 350 cd/m² (350 nits).

A cambio se supone que los paneles VA pueden ser algo más lentos que otros. Pero con un refresco de 120 Hz y un tiempo de respuesta de 4 ms no he percibido tal cosa.

En la práctica la calidad de imagen me ha parecido más que suficiente para tareas de oficina, algo de programación, escribir contenidos para esta casa, editar mis fotos de aviones, el consumo de vídeo, o para juegos. Aunque no soy alguien que juegue asiduamente ni a juegos de última generación. Pero este tampoco es un monitor para gamers.

Eso sí, aunque tiene dos altavoces de cinco vatios dejémoslo en que suenan. Pero a poco que estés acostumbrado a unos altavoces que suenen mínimamente bien dejarás de lado los del monitor en cero coma. Para ello puedes utilizar el conector de audio estéreo de 3,5 mm de salida que tiene.

Como detalles extra de cara a la comodidad la pantalla está curvada, lo que se supone que contribuye a una menor fatiga ocular al minimizar el esfuerzo que tienen que hacer los ojos para enfocar cuando los mueves de un lado a otro de una pantalla tan ancha como esta, con una diagonal de 86,4 cm; e incorpora lo que AOC denomina Low Blue Light, lo que viene siendo que emite menos luz azul sin afectar a la temperatura de color. Aunque como ya sabemos hace años no es que la luz azul vaya a dañar nuestros ojos. Pero sí puede afectar a nuestra capacidad para conciliar el sueño. Así que está bien que incorpore esa característica.

Las entradas de vídeo son una DisplayPort, dos HDMI, y una USB C. El monitor también soporta la tecnología de sincronización Adaptive Sync, que sirve para encadenar un monitor con otro sin tener que llevar un cable de cada uno al ordenador y que además se asegura que los ajustes de calidad de imagen se transitan de uno a otro.

Seguir leyendo: AOC CU34E4CW, un recomendable monitor UWQHD de 34 pulgadas con webcam que vale por dos, por un hub USB-C, y por un switch KVM

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Un trabuquete supersónico: toda una demostración de que usando la gravedad y algunos cálculos se puede romper la barrera del sonido

Mié, 08/12/2026 - 12:53

Como buen fan de Doctor en Alaska (Northern Exposure, 1990–1995) no he podido dejar de ver este vídeo de Tom Stanton en el que explica cómo construyó un trabuquete o «lanzapiedras» capaz de romper la barrera del sonido. No es un sonido atronador, pero sí que es un chasquido supersónico.

El trabuquete o fundíbulo es una especie de catapulta del medievo, una variante optimizada para destruir las murallas de los castillos lanzando piedras y proyectiles de gran tamaño. En aquella época acojonaba solo de verlo; sufrir sus consecuencias era devastador.

En Doctor en Alaska el bueno de Chris lo utilizaba en un episodio para lanzar un piano por los aires, con resultados espectaculares. Stanton se propuso un rato parecido: superar la barrera del sonido, y se pasó casi 6 años haciendo cálculos. La cosa no era fácil: el contrapeso en caída libre sólo acelera a 9,81 m/s² (la aceleración de la gravedad terrestre) y soltado desde 2 metros llega al suelo a apenas 6,2 m/s. ¿La solución? Usar poleas.

Tal y como muestra el vídeo, desacoplando el contrapeso del brazo y utilizando un sistema de poleas 3:1 con una transmisión mediante cuerda se consigue el efecto de una especie de «caja de cambios» mecánica. El brazo está fabricado en fibra de carbono y pesa sólo 116 gramos. Originalmente la cuerda se enrollaba unas 15 vueltas para alcanzar el régimen máximo de lanzamiento, liberando el proyectil al llegar a unas 2.000 rpm, con una ventana de disparo (para que salga en vertical) de apenas 2,5 milisegundos.

Las pruebas requirieron optimizar el brazo y los accesorios para reducir el peso, aumentar las rpm y ganar más energía. Todo esto me recordó un poco a cómo se produce el chasquido de un látigo.

Con un contrapeso de 10 kg la versión mejorada alcanzó 1.248 rpm y 634 km/h, que no está nada mal. Aumentando el peso a 20, 30 y 40 kg se llegó a 2.336 rpm y 1.152 km/h, ligeramente por debajo de la barrera del sonido. El problema era que subiendo a 50 kg se superaban los límites y se rompían algunas piezas. Pero eso no fue impedimento para nuestro «inventor loco»: redujo el peso del proyectil y modificó de nuevo la transmisión y el mecanismo de liberación.

En el lanzamiento definitivo, el brazo alcanzó 2.342 rpm moviéndose a 441 km/h. Las poleas de la honda multiplicaron esa velocidad para que recorriera 1,94 metros en 5,6 milisegundos. Eso son 346,4 m/s, equivalentes a 1.249 km/h, unos 14 km/h por encima de la velocidad del sonido en el aire.

Toda una demostración de que con paciencia, buenos cálculos y siendo un poco terco se pueden combinar física medieval, diseños CAD en 3D y piezas fabricadas con CNC e impresoras 3D para conseguir algo grande: un pequeño estampido sónico.

Relacionados:

# Enlace permanente

Categorías: Modelismo

Páginas