Sindicador de canales de noticias
Transportes lanza ayudas de 15.000 euros por locomotora por el sobrecoste del combustible
El Puerto de Gijón contrata el mantenimiento de la red ferroviaria interior
Cercanías Madrid prepara un dispositivo especial por la visita del Papa León XIV
Transportes publica una guía para adaptar las conexiones urbanas a los estándares europeos
Renfe celebra el primer Foro de Experiencia de Cliente Tren+Bici
Adif Alta Velocidad reforzará los cerramientos para evitar animales grandes en las vías
Comienza la construcción de cuatro nuevas vías de apartado en Atocha Cercanías
FGC renovará diez ascensores y nueve escaleras mecánicas en las líneas Barcelona-Vallés y Llobregat-Anoia
La Agencia Espacial Europea se plantea por fin reducir su dependencia de países no miembros
Me ha encantado que por fin la Agencia Espacial Europea parezca haber decidido dejar de ser el pagafantas en su relación con la NASA¹ y que Josef Aschbacher, su director general, haya publicado el artículo titulado ¿Somos pilotos o pasajeros?
Este es su texto completo:
Los recientes cambios introducidos por Estados Unidos en la arquitectura del programa Artemisa indican que el panorama de la exploración espacial tripulada está cambiando rápidamente. Las decisiones de suspender temporalmente el proyecto Gateway y cancelar la misión de retorno de muestras de Marte trastocan los planes de exploración lunar de Europa, lo que pone de relieve una realidad más amplia: Europa se ha vuelto demasiado vulnerable a decisiones que escapan a su control.Europa debe decidir si prefiere depender de otros para enviar a sus exploradores al espacio o asumir su papel como potencia espacial plenamente capaz. Como director de la Agencia Espacial Europea (ESA), estoy convencido de que los vuelos espaciales tripulados autónomos no son un lujo. Son un pilar necesario para que Europa garantice su libertad a la hora de aprovechar los beneficios científicos, económicos, estratégicos y geopolíticos del espacio, y para inspirar a una nueva generación a dar forma al futuro de Europa.
A través de la iniciativa Explore2040 de la ESA, los Estados miembros ya han acordado una estrategia de exploración coherente, sentando las bases para que Europa cuente con su propia capacidad de vuelos espaciales tripulados y robóticos. Sin embargo, las decisiones políticas nunca han ido lo suficientemente lejos como para alcanzar la plena autonomía en la exploración tripulada, una vacilación que ha tenido consecuencias duraderas. Para subsanar esta situación, necesitamos ahora la voluntad política necesaria para ajustar y acelerar la hoja de ruta.
A lo largo de décadas, la ESA ha desarrollado misiones y sistemas de primer orden en los ámbitos de la observación de la Tierra, la navegación, la ciencia y la tecnología, que pocos actores a nivel mundial pueden igualar. Desde la creación del sistema de observación de la Tierra más completo del mundo con Copérnico, hasta la puesta en marcha de Galileo como referencia mundial en navegación por satélite; desde el liderazgo de misiones científicas emblemáticas que redefinen nuestra comprensión del universo, hasta el desarrollo de las tecnologías que impulsan la exploración robótica, la ESA ha traducido sistemáticamente la ambición europea en realidad operativa. Esta experiencia acumulada no es casual: es precisamente lo que da a Europa la credibilidad para ser artífice de su propio futuro en materia de exploración.
Las alianzas y la cooperación internacional son pilares fundamentales del enfoque espacial de Europa, y esto no va a cambiar. La reputación de fiabilidad de la ESA se ha forjado gracias al cumplimiento puntual de sus compromisos y al más alto nivel de rendimiento. Por eso los socios eligen sistemáticamente trabajar con la ESA. Sin embargo, debemos tener cuidado de no permitir que la cooperación derive en dependencia. El entorno actual exige tanto asociaciones internacionales diversificadas como capacidades autónomas reforzadas para evitar puntos únicos de fallo, ya sean políticos, técnicos o estratégicos. Solo en estas condiciones puede Europa decidir cuándo actuar de forma independiente y cuándo cooperar a nivel mundial, protegiendo nuestras inversiones y nuestra base industrial en medio de la incertidumbre geopolítica.
Nuestros ingenieros y científicos se encuentran entre los mejores, nuestra industria es del máximo nivel y nuestro modelo institucional de unir a múltiples naciones en torno a objetivos comunes, al tiempo que se da prioridad a la seguridad, la legitimidad y la ciencia, es estable y ha demostrado su eficacia. La fuerza colectiva de 23 Estados miembros dista mucho de ser una limitación. Esta diversidad es nuestro mayor activo —desde el punto de vista financiero, político, industrial e intelectual— y confiere a nuestras decisiones comunes una continuidad y una resiliencia que perduran más allá de los cambios en la política nacional.
Pero esta fortaleza solo existe si actuamos juntos. La fragmentación nos debilita; la unidad nos fortalece. Las naciones europeas deben resistir la tentación de encerrarse en sí mismas, trazando caminos en solitario hacia la Luna y más allá. A largo plazo, ningún Estado miembro puede lograr por sí solo lo que podemos lograr juntos. Dentro de su marco multilateral de confianza, la ESA vela por los intereses de sus Estados miembros garantizando que las decisiones se tomen de forma colectiva y que las prioridades nacionales se traduzcan en logros comunes.
El panorama cambiante que estamos presenciando no comenzó ayer. Cuando Europa tomó la difícil pero necesaria decisión de poner fin a la cooperación con Rusia en ExoMars o en el envío de nuestros astronautas al espacio, comprendimos que estábamos reduciendo nuestras opciones. El contexto actual no es una sorpresa, sino un impulso para actuar con decisión en respuesta a un panorama geopolítico en constante transformación. Debemos aprovechar este momento desafiante y convertirlo en una oportunidad para redefinir nuestra posición.
No hay tiempo que perder. Ya se ha fijado una conjunción excepcional de decisiones políticas y hitos de financiación: el Consejo de la ESA en junio, la Cumbre Espacial Internacional en septiembre, el Consejo Ministerial Intermedio de la ESA sobre exploración en diciembre y el Consejo Ministerial pleno en 2028. Paralelamente, la Unión Europea está ultimando su Marco Financiero Plurianual para el periodo 2028-2034. Nunca ha habido un mejor momento. Si empezáramos hoy, aún nos llevaría muchos años desarrollar la capacidad autónoma; debemos actuar con rapidez. El coste de la inacción superaría con creces la inversión necesaria.
Si no es ahora, ¿cuándo? Si no es la ESA, ¿quién?
La historia no esperará a que Europa se sienta cómoda y preparada; seguirá adelante con o sin nosotros. La elección que se le plantea a Europa es clara: ¿llevamos el timón o somos meros pasajeros? Tenemos todo lo que necesitamos. Lo que falta es la confianza y la voluntad política para actuar.
[Traducido con ayuda de la versión gratuita de DeepL.com]
_____
¹ Esta es mi interpretación del texto, que sin duda Aschbacher no ha publicado por libre sino con el permiso y consenso de los estados miembros²; pero también se aplica a lo que pasó con Roscosmos tras la invasión de Ucrania, aunque ahí la decisión de cortar relaciones fuera por nuestra parte.
² O de la mayoría de ellos, porque lo la fragmentación, de nuevo desde mi punto de vista, es una llamada de atención a países como Alemania, Francia o Italia, que no siempre reman a favor de corriente.
Dos aviones de la Armada de los Estados Unidos chocan, quedan enganchados, y se estrellan en una exhibición aérea sin que muera nadie
Un festival aéreo que se celebraba ayer en la Base de la Fuerza Aérea Mountain Home en Idaho terminó de forma abrupta cuando dos Boeing EA-18G Growler, una versión especializada en guerra electrónica del F-18, que estaban haciendo su exhibición colisionaron en el aire, se quedaron enganchados, y se estrellaron.
Afortunadamente el choque fue a poca velocidad relativa, con lo que los cuatro tripulantes pudieron eyectarse en sus asientos Martin-Baker y apenas recibieron unas heridas leves.
El equipo de demostración de los Growler de la Marina en una foto de 2024; no está claro que se trate de los aviones siniestrados ayer – Guardia Aérea Nacional/Dale Greer
Es muy pronto para saber qué falló y sobre todo por qué y cómo se quedaron enganchados, lo que es casi lo más sorprendente de todo, quién perdió de vista a quién, o lo que sea. Tampoco sabemos si las dos tripulaciones se lanzaron insultos una a otra mientras descendían a tierra bajo sus paracaídas. Ni si la tripulación del avión que quedó debajo del otro compró lotería porque la verdad es que volvieron a nacer –aún más que sus compañeros- gracias al hecho de que su cabina y por tanto la trayectoria de escape de sus asientos no quedó cubierta por el otro avión.
Tras el accidente de ayer los asientos Martin-Baker llevan 7.820 vidas salvadas
Pero sea como sea ha sido una pérdida costosa, ya que en el momento de su adquisición cada uno de los aviones debe haber costado unos 62,5 millones de dólares. Y una pérdida irreparable, pues la línea de producción del Growler está cerrada.
Bizum se incorpora como forma de pago en las tiendas del MundoReal™ pero hoy no, a pesar de lo anunciado, sino más bien a partir de hoy
Bizum Pay en acción – Bizum
Después de popularizarse en España como forma de pago entre personas y más tarde también para compras a través e Internet se suponía que a partir de hoy Bizum también estará disponible como forma de pago en las tiendas del MundoReal™.
Pero lo cierto es que Bizum Pay, la app que se supone que dará soporte a esta nueva forma de pago, aún no está disponible ni en la App Store de Apple ni en Google Play. Y parece que no lo va a estar hasta junio. Otra opción, no excluyente, es que tu banco incorpore la opción de pagar en comercios en su app habitual, pero al menos en mi caso, tampoco está todavía.
Que ya sé que se suponía que esto se iba a implantar de forma gradual. Pero ahora Bizum habla de que cuentan con que la mayoría de los usuarios de la plataforma tendrán acceso al pago en tiendas hacia finales se año. No hay que estresarse.
Sea cómo y cuándo sea que llegue a tu móvil el funcionamiento será igual a los pagos con el móvil actuales: bastará con que lo acerques al TPV del establecimiento y que te identifiques para autorizar el pago.
La gran diferencia es que en vez de que los pagos pasen a través de la emisora de una tarjeta bancaria con Bizum Pay (o con la app del banco, da igual, es para entendernos) se harán de cuenta a cuenta y de forma inmediata, igual que cuando un grupo de amigos bizumean a otro que acaba de pagar una cena, por ejemplo.
Como cliente no supone un gran cambio, aunque evitas dejar registro de tus pagos en los archivos del proveedor de tu tarjeta si usas una Visa, Mastercard o similar. No así con los de tu banco, claro, dónde, lógicamente, quedarán registrados esos movimientos. Una novedad es que al parecer podrá asociarse más de un móvil a Bizum Pay por aquello de las cuentas de gastos compartidas y cosas así.
La gran diferencia está en que los establecimientos, como decía antes, recibirán el dinero de forma inmediata, no cuando el operador de la tarjeta ejecute los pagos, ya sea cada día, cada semana, por lotes o como sea que lo tenga establecido. Eso sí, no les saldrá gratis y tendrán que negociar con su entidad bancaria el coste.
Pero sospecho que los bancos que están detrás de Bizum ofertarán, al menos al principio, mejores condiciones que las ya citadas Mastercard o Visa para poder quitarles cuota de mercado. Aunque a ver si no terminamos pagando los clientes por poder usarlo. Que Bizum haya sido gratis hasta ahora no quiere decir que lo vaya a ser para siempre.
En cualquier caso, lo dicho, a pesar de todos los anuncios de los últimos meses que decían que eso empezaría a funcionar hoy, a la mayoría de los mortales nos va a tocar esperar.
El futuro era esto: un paseo entre IAs que trabajan, aconsejan y pueden reemplazarnos para «pensar» o currar
Dejo por aquí un par de vídeo-podcasts (y un bonus) que he estado escuchando estos días y que me han gustado por alguna razón especial. El tema de todos ellos es la inteligencia artificial de fondo, vista desde muchos aspectos. Y es que la IA ya no es solo una herramienta para ahorrar tiempo: también se está convirtiendo en tutor, compañero de trabajo y hay quien la usa incluso como terapeuta de guardia.
¿Dejar de pensar debido a la IA?El primero es una conversación en el siempre recomendable y enriquecedor Polimatas, donde Val Muñoz de Bustillo charla con Pablo Vázquez, autor de Tsunami, y Marcos Vázquez sobre cómo la inteligencia artificial se ha colado en casi todas las esquinas de la vida diaria: trabajo, aprendizaje, creatividad, productividad, relaciones y salud mental. Entre los temas tratados:
- La IA como compañero de trabajo y aprendizaje
- Productividad, automatización y la paradoja de Jevons
- Alucinaciones y verificación de datos
- Uso de varios modelos para contrastar respuestas
- La IA como tutor socrático personalizado
- La lectura profunda frente a los resúmenes rápidos
- La educación, los profesores y la evaluación oral
- Terapia de pareja y apoyo emocional con IA
- Riesgo de dependencia y aislamiento social
Algo que me ha sorprendido es que los tres participantes utilizan los modelos conversacionales para algunas cosas para las que no suelen recomendarse, como asesoría fiscal, terapia de salud mental y generación de contenidos (en vez de para lo opuesto, que es para lo que suelen recomendarse: resumir contenidos).
Los mejores usos prácticos que, en mi opinión, mencionan: resumir para entender un campo nuevo, buscar referencias, preparar clases, contrastar ideas, revisar textos o hacerse mejores preguntas. La parte de la paradoja de Jevons es, en su versión IA, el curioso efecto de que mucha gente en vez de trabajar menos, acaba haciendo más cosas, más rápido y sin saber muy bien cuándo parar.
Seguir leyendo: El futuro era esto: un paseo entre IAs que trabajan, aconsejan y pueden reemplazarnos para «pensar» o currar





