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La NASA pospone al menos 48 horas el lanzamiento de la misión tripulada Artemisa II hacia la Luna
El cohete en la plataforma de lanzamiento 39B el 29 de enero – NASA/Jim Ross
La NASA tenía planeado iniciar esta pasada noche la prueba de carga de propelentes del cohete SLS que va a lanzar la misión tripulada Artemisa II hacia la Luna. Pero la meteorología no ha colaborado y la agencia se ha visto obligada a posponer la prueba al menos 48 horas y por tanto también el lanzamiento de la misión.
Eso pone la finalización de la prueba no antes del martes tres de febrero a las tres de la madrugada, hora peninsular española.
Y con esto las oportunidades de lanzamiento del día 7 y del día 8 quedan descartadas, ya que aunque todo vaya bien en la prueba de carga, y no es nada seguro que vaya a ser así, la agencia necesitará tiempo para analizar los datos recogidos en ella.
Así las cosas quedan disponibles tres oportunidades de lanzamiento en esta ventana. Cada uno tiene una duración de dos horas:
- El día 9 a las 5:20, de nuevo hora peninsular española, UTC +1.
- El día 11 a las 6:06.
- El día 12 a 7:05.
Aunque por la diferencia horaria en todas las publicaciones que leas que hagan referencia a la hora local de Florida esas oportunidades de lanzamiento serán en los días 8, 10 y 11.
A pesar de este retraso la tripulación de la misión sigue en cuarentena.
Aunque si la NASA no consigue lanzar antes del día 12 la siguiente oportunidad no se da hasta hasta los días 7, 8, 9, 10 y 11 de marzo, con lo que se interrumpiría la cuarentena.
De todos modos nada garantiza que el lunes puedan poner en marcha la prueba de carga de propelentes, ya que las previsiones hablan de mucho frío en Florida para los próximos días. Y aunque el cohete está diseñado para ir al espacio y utiliza propelentes que se cargan a muchos grados bajo cero las operaciones de carga tienen unos límites estrictos de temperatura que estos días han sido sobrepasados por abajo.
De hecho estos días los equipos de tierra han mantenido encendida la cápsula Orión y han configurado sus calefactores para que no se congele mucho. El resto del cohete también ha sido configurado para que el frío no le afecte.
La NASA tiene en marcha una webcam 24/7 que muestra el cohete y la plataforma de lanzamiento, aunque sin comentarios ni nada. Aunque en cuanto arranque la prueba de carga de propelentes pondrá en marcha una emisión comentada.
Habrá que ver también cómo afecta este retraso al lanzamiento de la tripulación Crew 12 rumbo a la Estación Espacial Internacional, en la que va Sophie Adenot, la astronauta francesa de la Agencia Espacial Europea.
En principio está previsto para el día 11 desde la plataforma de lanzamiento 39A. Pero si Artemisa II se retrasa más allá del 9 quizás haya que posponerlo.
Development » SpotBugs #2890 (stable)
La huelga de trenes de febrero afectará a Renfe, Ouigo, Iryo y las principales empresas de mercancías
El presidente Trump la lía parda al decir que quiere dejar en tierra todos los aviones fabricados en Canadá
Un CRJ600 de American Eagle en Dallas – Wicho
Esta pasada noche el presidente Trump, dentro de uno de sus periódicos arrebatos de lanzar cosas en Truth, decía que los Estados Unidos iban a retirar la certificación a todos los aviones fabricados en Canadá mientras la autoridad competente del país no certifique los Gulfstream 500, 600, 700, y 800.
El mensaje completo. No lo enlazamos pero su autenticidad está verificada por diversas fuentes.
No está claro que el presidente tenga la autoridad para hacer esto directamente. Ni que tan siquiera tenga la autoridad de ordenar que lo haga a la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos, la agencia encargada de certificar los aviones para volar en el país, lo que en efecto los dejaría en tierra. Y menos cuando es por motivos económicos y no por seguridad como es el caso.
Claro que no es que ninguna institución del país le esté parando mucho los pies a Trump en este primer año de su segundo mandato. Así que el mensaje generó mucha inquietud, entre otras cosas porque hay varios miles de CRJ fabricados por la empresa canadiense Bombardier en servicio en muchas aerolíneas estadounidenses. Forman una parte importante de sus flotas porque son los que transportan pasaje de y a aeropuertos más pequeños para hacer conexiones en los más grandes.
Pasa lo mismo con un cierto número de Airbus A220, que aunque ahora son del fabricante europeo y los que se entregan en Estados Unidos se fabrican en Alabama, los primeros ejemplares entregados eran todavía los C Series de Bombardier.
Y eso por no hablar de que tanto la Fuerza Aérea como el Ejército de los Estados Unidos utilizan aviones Bombardier, que los Twin Otter de de Havilland Canada son los únicos aviones que pueden llegar a algunos lugares remotos de Alaska, o que los aviones antiincendios Canadair también son canadienses.
El problema parece venir de que los Gulfstream 700 y 800 han recibido una excepción por parte de la FAA y las autoridades europeas para operar aunque aún falta por certificar el funcionamiento de sus sistemas de combustible en condiciones de frío extremo. Pero Transport Canadá se ha negado a otorgarles esa excepción, probablemente a causa del fiasco de la FAA y el Boeing 737 MAX. Antes la certificación por parte de otras autoridades una vez que un avión era certificado por la FAA era prácticamente automática.
Y de ahí el mosqueo de Trump. Que es de suponer que venga de que alguien de su entorno se lo haya comentado; no creo que él sepa nada del tema.
Además el presidente Trump, cómo no, también ha amenazado con unos aranceles del 50 % para cada avión canadiense que se venda en los Estados Unidos. Se ve que aún no ha comprendido quién paga los aranceles en realidad.
En cualquier caso lo más probable es que no pase nada. Pero el susto ha sido tan gordo que la Casa Blanca, horas después, ha salido a decir que esa no certificación sería para aviones de nueva producción, no los que ya están en servicio. Lo que abunda en que es una decisión política y no de seguridad.
Pero a ver, que con esta administración nunca se sabe.





