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El Cardputer es un curioso ordenador en miniatura que se programa en Lisp
Si no fuera porque está un poco «grueso» (84 mm) el Cardputer de M5Stack sería algo digno de llevar en la cartera continuamente, porque tiene el tamaño de una tarjeta de crédito. ¿Puede haber algo más chulo, aparte de las tarjeta de visita de Wozniak o Mitnick, para llevar encima?
En el fondo es más bien poco más que un kit de una placa con teclado, pero con aspecto de portátil y de bajo coste. Tiene muy buena pinta para utilizarlo en educación, experimentos o, según sus creadores, para la computación embebida real.
El lenguaje en el que funciona es uLisp, un subconjunto de Common Lisp diseñado para microcontroladores de 8 a 64 bits, con unas 200 funciones, recolector de basura, soporte de enteros, coma flotante de 32 bits, listas, arrays y streams. De hecho a través del artículo de Johnson-Davies Cardputer uLisp Machine donde se pone especial énfasis en el Lisp fue como descubrí este adorable chisme.
Esta minicomputadora se puede programar tanto desde el propio teclado como desde el puerto serie que incluye. También tiene altavoz, entrada para auriculares, micrófono, botón de apagado/encendido, además de un puerto infrarrojo y acelerómetro. El sistema lleva una especie de IDE y funciones para controlar la pantalla, el sonido, detectar el teclado e incluso capturar pantallazos.
Las especificaciones técnicas más relevantes son estas:
- Dimensiones: 84 × 54 × 19,7 mm, con 93 gramos de peso.
- ESP32-S3 dual-core LX7 a 240 MHz.
- Wi-Fi 2,4 GHz + Bluetooth 5 LE.
- Pantalla TFT IPS 1,14", 240 × 135 ( 16×40 caracteres; 9×30 en grande).
- Teclado integrado de 56 teclas (ASCII completo).
- Memoria Flash: 8 MB totales; 1,5 MB para el workspace Lisp.
- Objetos Lisp: 23.750.
- Almacenamiento: ranura SD (opcional).
- Batería: 120 mAh interna + 1.400 mAh LiPo externa.
Lo mejor de todo es que la Cardputer no es una idea loca en 3D lanzada a ver si cuela y la gente se interesa: es un producto real que se puede comprar por unos 30 dólares en la web oficial (M5Stack) o alternativamente en AliExpress por 32 euros, que sale mejor que los 60 eurazos que te clavan en Amazon.
Indian rolling stock engineers trained in Russia
No, el «Blue Monday» no existe; es sólo un invento publicitario
Desde 2005 cada año resucita cual zombie una historia que cuenta que el tercer lunes de enero es el día más deprimente del año, al menos según una fórmula diseñada por un tal Cliff Arnal, investigador de la Universidad de Cardiff. Eso lo hace merecedor del nombre Blue Monday, lunes triste:
Blue Monday – Se Anuncia Oficialmente El Día Más Deprimente de Enero: el 26 de enero¹ es el día más deprimente del calendario para a mayoría de los británicos de acuerdo a una sencilla fórmula desarrollada para Sky Travel. Teniendo en cuenta varios factores como la temperatura media (C), los días desde la última paga (P), los días hasta el próximo puente (B), las horas medias de luz de cada día (D) y el número de noches del mes en cuestión (N) creamos una sencilla fórmula tal y como C(P+B) N+D […]Según se cuenta la historia la tal fórmula tiene en cuenta cosas como el clima, lo que te falta para volver a cobrar, las deudas, supuestamente mayores tras las navidades, el tiempo transcurrido desde Navidad, lo que falta para el próximo puente, etc, para calcular cuando cae el fatídico lunes en cuestión. Aunque por otra parte, resulta que siempre es el tercer lunes de enero, valgan lo que valgan los valores de esas variables.
Además es sorprendente que sea el mismo día para cualquier persona independientemente de cuando pueda cobrar (hay gente que cobra cada semana, cada dos, una vez al mes), de la temperatura en donde viva (digamos que no es lo mismo Vladivostok que Río de Janeiro), o del calendario de festivos que se le aplique, que en España tan siquiera es el mismo entre las distintas regiones del país. Por poner algunos peros bastante obvios.
Pero incluso si se restringiera sólo al Reino Unido… Resulta que es todo una invención de Porter Novelli, la empresa de relaciones públicas de la empresa Sky Travel allá or 2005 (no sé si sigue siéndolo). Y tal y como cuenta Ben Goldacre en (MediaSlut – Ideas) + Money = CorporateWhore Porter Novelli le ofreció a varios científicos poner su nombre detrás de la idea del Blue Monday hasta que Arnal aceptó. Vamos, que no fue el tal Arnal el que realizó un estudio para Sky Travel, sino que se limitó a firmar la tontería que le propusieron desde la agencia.
Así que si ves que alguien cuenta hoy lunes (o algún otro lunes) esta historia y no dice que es una soberana chorrada, ya sabes quien no ha hecho los deberes.
Hay más sobre el tema en “Blue Monday” is churnalism, beware any journalist who puffs it.
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¹O el que toque cada año, ya que se supone que es el tercer lunes de enero.





