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¡Tiembla, Alcaraz! Ya hay un robot que juega al tenis dignamente. Sólo hay que darle unos añitos para que mejore
Este robot juega al tenis, y mola. Hay que reconocer que no se le da mal, aunque sea «nivel principiante» y su rival no esté jugando tampoco a máximo nivel.
Vale que la raqueta no es un modelo estándar, sino algo más apropiado para el pequeño robotijo, pero en estos prototipos es una de las concesiones aceptables.
El pequeño aspirante a derrotar a Alcaraz se llama LATENT, que es un acrónimo forzado que viene de «Learns Athletic humanoid TEnnis skills from imperfect human motioN daTa» (tampoco es que se hayan matao.) Lo de «datos de movimiento imperfectos de los humanos» hace referencia a que sus algoritmos han aprendido solo parte de los movimientos básicos que realizan los jugadores humanos.
El resultado es un compañero de juego que, aunque imperfecto, al menos sabe devolver las bolas. Y seguro que también sabe recogerlas. Al menos es mas divertido que las simples máquinas lanzabolas, que palidecen en comparación.
Bonus: este otro llamado KAIST juega al fútbol, entre otras cosas. Mención especial a la genuina apariencia humana de sus chutes.





