Modelismo
Las lenguas nos comunican a unos 39 bits por segundo
Pese a sus diferencias formales y frente a las falsas creencias, todas las lenguas realizan su función de manera igualmente eficaz. Un reciente estudio publicado en Science demuestra que todas codifican y transmiten información más o menos a unos 39 bits por segundo. [Fuente: Different languages, similar encoding efficiency: Comparable information rates across the human communicative niche (Coupé et al., 2019), vía 20 razones para amar la lingüística. Imagen: Teléfono con latas. En el dominio público por SMent.]
Hay razones de peso para no fiarse del voto electrónico en las elecciones reales. Que los suizos hayan perdido 2.048 votos en 3 pendrives en una prueba piloto es un mero ejemplo.
Aunque mucha gente es fan de apuntarse a cualquier modernidad y repudia por sistema lo que parece obsoleto, manual o con el registro en papel como base fundamental, el proceso de votación en unas elecciones reales se resiste. Y es que, aunque algunos políticos intenten «modernizarlo», implantar el voto electrónico es una pésima idea.
Todo esto viene a raíz de una noticia que vi pasar por The Register que cuenta que en una prueba piloto en Suiza se han perdido 2.048 votos emitidos en un referéndum. Al parecer no pudieron contabilizarse porque las claves de los pendrives USB necesarias para descifrarlos fallaron, o por una mala manipulación; todavía están investigando las causas exactas.
Aunque esos 2.048 votos representaban menos del cuatro por ciento de los votos emitidos en uno de sus 26 cantones y no habrían alterado el resultado final, las autoridades tuvieron que retrasar la confirmación oficial de las cifras dos semanas. Y esa prueba piloto de voto electrónico, pensada sobre todo para ciudadanos en el extranjero, ha quedado suspendida hasta finales de 2026. Históricamente sucedió algo parecido cuando en 2019 detectaron fallos de seguridad en el código fuente.
Por qué el voto electrónico no es fiable (en las elecciones del MundoReal™)Es sabido que hay unos cuantos motivos para no fiarse del voto electrónico, al menos en las elecciones reales. En las votaciones de relativa poca importancia, como pueda ser un foro de internet, para elegir al presidente de la comunidad de vecinos o seleccionar la canción de Eurovisión, es otra historia. Pero para la democracia de pata negra, el voto electrónico no es suficiente. Lo cual se aplica tanto a los sitios en los que votan con máquinas como a los que permiten (o están pensando permitir) el voto a través de Internet.
Estas son las principales razones:
- El voto electrónico no deja una prueba física fiable. Lo importante aquí es la palabra física. Puedes tener un hash de la votación, o cualquier otro código, cadena de bloques o registros notariales… pero si el voto solo existe dentro de una máquina o viaja por internet, no hay una forma segura de recontarlo a mano si algo falla. Sin papeletas físicas que sean verificables por los votantes el sistema hace aguas.
- Un fallo puede afectar de forma masiva a unas elecciones. En una mesa electoral tradicional un error puede afectar a una urna, a una mesa o a un colegio entero. En un sistema electrónico, un bug, una mala configuración o una intrusión puede afectar miles o millones de votos de golpe. El caso de Suiza es todo un ejemplo: no fallaron unos pocos votos, sino más de dos mil. ¿Y si hubieran sido doscientos mil o dos millones?
- La seguridad perfecta no existe, y menos en sistemas conectados. Este es uno de los axiomas, leyes o mandamientos de la seguridad informática, como aprende pronto cualquiera que se dedique al tema. Si el voto llega por internet se enfrente al el catálogo habitual de desastres previos: malware, robo de credenciales, manipulación del dispositivo de los votantes, ataques a servidores, insiders, errores criptográficos y fallos o sabotajes en la cadena de suministros (incluyendo chips).
- Auditar bien un sistema de voto electrónico es mucho más difícil. La seguridad electoral no consiste solo en «contar bien los votos» sino en demostrar que el resultado es correcto. Hay que auditar el hardware, el software y las comunicaciones. Auditar el software no es fácil, y no es algo que pueda hacer cualquier persona. Es mucho más fácil examinar papeletas de papel*.
- Es fácil perder la confianza pública. En unas elecciones no basta con que el resultado sea correcto: además tiene que parecer correcto y ser comprobable, tanto para ganadores como para perdedores. Si el sistema es opaco, técnico y difícil de auditar y de explicar, cualquier incidente se convierte en gasolina política. De hecho una de las técnicas habituales de los políticos más hipócritas hoy en día es quejarse de que las elecciones están amañadas antes de las votaciones y después de las votaciones.
Los expertos en seguridad y las voces más respetadas de internet han dejado su opinión en muchos foros al respecto. Por ejemplo, Ron Rivest, criptógrafo del M.I.T. (y la R de RSA), lleva años defendiendo que las elecciones necesitan sistemas auditables y no simples promesas criptográficas.
En cuanto a la ciberseguridad, Bruce Schneier, cripotógrafo y experto en seguridad, otro de nuestros autores favoritos, ha sido citado muchas veces: defiende que sistemas conectados tan complejos como los de votación electrónico son vulnerables por su propia naturaleza y que, cuando el coste del fallo puede tener un precio tan alto como cambiar el rumbo de un país, no conviene apostar por soluciones que no puedan auditarse externamente.
Barbara Simons, expresidenta de la ACM y figura clave de Verified Voting, ha insistido muchas veces en que el voto por internet amenaza la democracia precisamente porque mezcla dos cosas muy difíciles de conciliar: el secreto del voto y la verificación convincente de los resultados.
Richard Stallman (rms), activista del software libre y creador de GNU, es tajante al decir que no confía en los sistemas de voto digital no auditables y, que para elecciones seguras, lo mejor es votar en papel. ¿Las razones? Quizá las mismas que le llevaron a trabajar en el software libre: si algo depende del software, siempre hay alguien que puede cambiar ese software. Con esto se refiere a las «máquinas de votación» (típicas en Estados Unidos), pero respecto al voto por internet es aún más tajante, asegurando que, además de todos los motivos técnicos, es una fórmula que facilita el fraude por terceras personas que puedan presionar a los votantes «en casa» como un riesgo fundamental imposible de eliminar.
El consenso técnico, plasmado en el documento Internet voting is insecure and should not be used in public elections no es que el papel algo sea mágico, sino algo más prosaico pero práctico. Es cutre, lento y muy del siglo pasado, pero deja pruebas. Y en las elecciones reales, cuando toca demostrar quién ganó, las pruebas mandan. Así que la máxima es: papel para votar, auditoría independiente para verificar, y desconfianza hacia el voto por internet o con máquinas no auditables.
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* Es imposible evitar mencionar que en España seguimos teniendo uno de los sistemas de votación más rápidos y transparentes, con un recuento vertiginoso que nos da los resultados provisionales (y en la práctica, casi definitivos) a las pocas horas de celebradas las elecciones, frente a otros países que necesitan días. Esto es así incluso en las Elecciones Generales, con decenas de millones de votos. Esos los votos se recuentan a mano en las mesas, se hacen figurar en un acta, se notifican por teléfono y se centralizan para transmitir al público de forma provisional. Y en esa centralización no hay problema, porque los votos originales y las actas en papel siempre llegan a la Junta Electoral, quien hace otro recuento oficial y público, con resolución de incidencias si las hay.
Rusia ya puede volver a enviar naves de carga o tripuladas rumbo a la Estación Espacial Internacional
Este mediodía un cohete Soyuz-2.1a despegaba de la plataforma de lanzamiento 31/6 del Cosmódromo de Baikonur para poner rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI) la cápsula de carga Progress MS-33. Podría haber sido un lanzamiento más de una Progress. Pero en este caso marcaba la vuelta al servicio de la única plataforma desde la que Rusia puede lanzar naves hacia la EEI.
Y es que el lanzamiento de la cápsula tripulada Soyuz MS-28 el pasado 27 de noviembre de 2025 la Cabina de servicio de la plataforma resultó arrancada de cuajo de su hangar, dejando la plataforma fuera de servicio.
Cuando un cohete Soyuz es colocado en la plataforma de lanzamiento parte de su primera y segunda etapas quedan por debajo del nivel del suelo. Es entonces cuando la Cabina de servicio, o KO, del ruso Kabina Obslyzhnivaniya se mueve para colocarse debajo de la base del cohete y de ella se extienden verticalmente tres plataformas que dan acceso al cohete. Y esa es la estructura que resultó arrancada durante el lanzamiento de la Soyuz MS-28.
Yo, aunque Roscosmos dijo que se ponía a repararla inmediatamente, la verdad es que no las tenía todas conmigo. Pero utilizando piezas que habían sido fabricadas para otras plataformas que nunca llegaron a ponerse en servicio la agencia espacial rusa consiguió completar las reparaciones en apenas tres meses.
El lanzamiento de hoy parece haber ido a la perfección, sin causar daño alguno a la plataforma. Así que todo parece indicar que no debería haber problema para lanzar la Progress MS-34 el próximo 25 de abril y la Soyuz MS-29 el 14 de julio.
La Progress MS-33 lleva a bordo 2,7 toneladas de carga y suministros para la Estación y su tripulación que comprenden comida, agua y aire, además de materiales para mantenimiento y experimentos científicos, así como combustible, agua y gases, que se transportan a la Estación de forma automática a través de los conductos correspondientes.
El único problema ha estado con que una de las dos antenas del sistema Kurs de atraque automático de la cápsula no se ha desplegado según lo previsto. Así que si desde el control de la misión no consiguen que lo haga habrá que utilizar el sistema Toru de atraque manual.
Aunque como Roscosmos ha optado por un perfil de acoplamiento de 34 órbitas y dos días aún tienen tiempo para diagnosticarlo. El acoplamiento está previsto para el 24 de marzo a las 14:35, hora peninsular española (UTC +1), al módulo Poisk.
La NASA tiene el cohete en la plataforma y a la tripulación en cuarentena para lanzar la misión Artemisa II hacia la Luna el próximo 2 de abril
El SLS de Artemisa II de nuevo en la plataforma de lanzamiento – NASA/Joel Kowsky
Desde este pasado viernes la NASA tiene el cohete SLS en la plataforma, mientras que la tripulación está en cuarentena desde el jueves con el objetivo de intentar lanzar la misión Artemisa II hacia la Luna el próximo 2 de abril.
En muchos sitios verás que el lanzamiento va a ser el 1 de abril, pero debido a la diferencia horaria en España serán las 00:24 del día 2 cuando, si todo va según lo previsto, la cuenta atrás llegue a T-0.
Artemisa II es una misión en la que Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch de la NASA, junto con Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) circunvalarán la luna a bordo de una cápsula Orión. Es una misión similar a la del Apolo 8 que se llevó a cabo en 1968.
La trayectoria está programada para que la gravedad combinada de la Tierra y la Luna traigan la cápsula de vuelta a la Tierra sin necesidad de que funcionen los motores del módulo de servicio de la cápsula. Pero aún así es una misión un tanto peliaguda, ya que será la primera vez que una Orión vuele tripulada. Y va a utilizar un perfil de reentrada en la atmósfera que la NASA espera que solucione los problemas que hubo con el escudo térmico de la Orión de Artemisa I.
Hsta hace apenas unas semanas se suponía que Artemisa II sería el preludio a la primera misión tripulada da la NASA a la superficie de la Luna desde diciembre de 1972. Pero ahora sabemos que, con el nuevo plan diseñado por la agencia al mando de Jared Isaacman, Artemisa III será una misión en órbita baja terrestre que la NASA quiere lanzar en 2027 en la que se llevarán a cabo maniobras de acoplamiento con los módulos de aterrizaje que eventualmente irán a la Luna y los trajes espaciales que se utilizarán una vez allí. Si aterrizadores y trajes están listos a tiempo. Y es un si muy grande.
Artemisa III queda así convertida en una especie de repetición de la misión Apolo 9, misión que la agencia llevó a cabo en 1969.
Así que en los nuevos planes de la agencia será ahora Artemisa IV la primera misión tripulada a la superficie de la Luna, con un lanzamiento programado para 2028. Fecha que, dado el estado actual del programa, parece más que dudosa.
Lo que no está claro tras el reciente cambio de planes es quienes volarán en Artemisa III y IV. Artemisa III tenía ya una tripulación asignada, pero pasar de una misión a la superficie de la Luna a una misión en órbita terrestre es un bajón, así que no sería descabellado que la NASA nombrara otra tripulación para Artemisa III y moviera la que iba a volar en Artemisa III a Artemisa IV.
En cualquier caso, primero hay que lanzar Artemisa II y que todo vaya bien. Y, obviamente, el lanzamiento es ya el primer obstáculo a superar. La NASA ha decidido que no va a hacer ninguna prueba de carga de propelentes del SLS antes del día del lanzamiento, lo que ya es algo un tanto arriesgado, porque el traslado del cohete del Edificio de ensamblado de vehículos a la plataforma tiende a aflojar un poco las juntas de conexión de las conducciones de hidrógeno y oxígeno líquidos con los que se carga.
Pero no hay que olvidar que un primer intento de carga de propelentes fracasó. Y que aunque el segundo fue muy bien justo después apareció un problema con el flujo de helio en la segunda etapa que obligó a devolver al cohete al Edificio de ensamblado de vehículos para su reparación.
El fallo del primer intento de carga de propelentes obligó a la NASA a renunciar a lanzar la misión en enero. A su vez el problema con el helio obligó a renunciar a lanzar marzo. Así que ya veremos.
La ventana de lanzamiento de abril, además del día dos, incluye oportunidades de lanzamiento el día 3, el día 5, el día 6, el día 7, y el día 30.
Metacuadros: cuadros dentro de cuadros
Cuadros dentro de cuadros (circa 1647–1651), una curiosa recopilación de metapinturas de What The Fran (Frances Crossley).
Alguno de los artistas lo hubiera bordado si hubiera incluido su propio cuadro dentro de la galería de cuadros (a lo efecto Droste).
A raíz de esto encontré también Paintings Within Paintings: Time to Go Meta in the Art World en Daily Art Magazine y Paintings of Paintings en The Westologist, con otros ejemplos de Teniers y Panini.
La que encabeza esta nota es El archiduque Leopoldo Guillermo en su galería de pintura de Bruselas de David Teniers el Joven, que curiosamente está en el Museo del Prado de Madrid.
La realidad detrás del Ozempic y el Gewovy, los «famosos» medicamentos para la diabetes y para perder peso
Me gustó mucho cómo La Hiperactina explicó la ciencia que hay detrás del Ozempic, más que nada porque su tono divulgativo me parece absolutamente ideal (por no hablar de sus comillas aereas. Desde 2017, fecha en que se aprobó para adultos en Estados Unidos, el Ozempic (nombre comercial de la semaglutida) ha sido uno de los médicamente más mitificados y comentados, por su famoso «efecto colateral* adelgazante» que va más allá del puro tratamiento de la diabetes tipo 2.
El caso es que mucha gente lo considera un auténtico «milagro para perder peso», lo que lo hizo popular entre el famoseo, aunque pocas veces con datos confirmados, incluyendo a Elon Musk (y que se sepa no es diabético) que lo tuiteó.
Hormonas para ayudar a diabéticos y de paso saciar el apetitoTal y como cuenta la Hiperactina, el Ozempic imita a la hormona GLP-1, que además de ayudar a liberar insulina reduce el apetito al aumentar la sensación de saciedad. En 2018 ya se recetaba en países como España: un pinchacito semanal y arreando. La pérdida de peso es notable, según ensayos clínicos de alrededor del 12% del peso corporal, lo que reduce entre un 5 y un 10% el riesgo cardiovascular, dejando todo un tipito si se acompaña de una dieta y ejercicio adecuados.
En España Ozempic se aprobó en 2018. Por comparar, en Estados Unidos la dosis mensual se vende a 350 dólares; en España su precio son unos 128 euros y sólo se dispensa con receta médica, para diabéticos Tipo 2 con un IMC ≥ 30. Esto hace que si lo receta el Sistema Nacional de Salud la dosis mensual salga por unos 4 euros. En 2021 la FDA estadounidense aprobó Wegovy, que es otro medicamento con el mismo fundamento, pero diseñado más para el sobrepeso y la obesidad. En España no empezó a venderse hasta mayo de 2024. También se administra una vez por semana.
Efectos secundariosPero, ¡ojo cuidao! No todo es tan bello como lo pintan. Se sabe que estos medicamentos pueden tener efectos secundarios, normalmente digestivos: náuseas, diarrea y vómitos. A veces pueden provocar hipoglucemia (bajadas bruscas del azúcar en sangre) y, en casos menos frecuentes, incluso pancreatitis aguda. El Wegovy además tiene «efecto rebote»: cuando se deja de tomar se recupera peso. Todo esto hace que haya que vigilar especialmente todas estas complicaciones según se avanza en el tratamiento y nunca, nunca, tomarlos sin supervisión médica.
Una curiosidad es que debido a su popularidad en Estados Unidos hubo tal demanda que se produjo cierto desabastecimiento de Ozempic, lo cual perjudicó a los pacientes con diabetes de tipo 2, que era para quienes estaba pensado en principio.
La realidad científica es que funcionan y están aprobados por las más importantes agencias de medicamentos. Pero también es cierto que no son un juguete ni algo banal, ni una solución que no tenga efectos secundarios. Así que, como explica la Hiperactina, mejor andarse con pies de plomo, que la salud es demasiado importante como para jugársela por modas de los famosos o aspectos puramente estéticos.
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Dicho esto, estoy seguro que recomendaremos más vídeos de La Hiperactina en el futuro porque como digo están muy bien documentados, el tono divulgativo es conciso y claro, y da respuestas a muchas preguntas corrientes. ¿Hemos curado el cáncer de páncreas? (No). ¿Y qué hay de Bryan Johnson, el millonario que no quiere envejecer? (Lo mismo de siempre: que hay que dormir, comer bien y hacer ejercicio, pero como está forrado lo hace envuelto en humo premium, pastillas caras y numeritos llamativos.) Otro reciente que me ha gustado es ¿Funciona la luz roja? donde explica que en la mayoría de los casos no funciona o es muy dudoso que lo haga, aunque hay algunas circunstancias en las que puede funcionar (pero no con los cacharros de 10 euros que se suelen comprar en AliExpress o Amazon, claro).
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* Otro archipopular medicamento con origen en un «efecto colateral beneficioso» es la Viagra, que proviene de las investigaciones de un fármaco para la angina de pecho y otros problemas cardiovasculares, en el que se observó el curioso efecto de que facilitaba la erección. ¿Facilita la erección? ¡Aquí hay negocio! Debieron pensar los de Pfizer. Y el resto es historia.





