Sindicador de canales de noticias
Ontario buys tracks for Northlander passenger train service
GoVolta launches to make international rail travel ‘affordable, comfortable and accessible to everyone’
AI booking tool shows that travel demand from disabled passengers is higher than thought
First phase of München Westtangente tram route inaugurated
Railway supply industry news round-up
East Midlands Railway expands Secret Fare discounts
Development » Deprecations #2480 (stable)
Development » Ignored Test Scan #3193 (stable)
Development » SpotBugs #2956 (stable)
Una colección de tomografías de hormigas a altísima resolución, con 792 especies
Antscan es una plataforma para analizar los detalles anatómicos de las hormigas «de museo» en forma de tomografías («escáneres en finas lonchas, que son para los niños») con una resolución de micras. En total hay 792 especies de 212 géneros, que cubren una buena parte de la diversidad conocida de las hormigas.
En los escáneres no solo se ve el característico exoesqueleto: también aparecen músculos, nervios, el aparato digestivo, el cerebro y hasta el aguijón. Es un portal interactivo que permite girar, ampliar y «diseccionar» virtualmente cada espécimen. El software ha reconstruido más de 200 TB de datos 3D en total, con ayuda de redes neuronales para identificar y analizar las estructuras anatómicas.
La gracia del asunto no es solo técnica. Antscan da acceso a colecciones de historia natural que antes estaban bajo el polvo de cajones y frascos de museo, accesibles solo para especialistas. Ahora la información sobre todas esas joyas se puede consultar desde cualquier ordenador con conexión a internet. La iniciativa también ha dado ya algunos resultados científicos, porque los investigadores han detectado ciertos patrones relativos a varios tipos de hormigas, sus colonias y diversificación.
Hay más información en este trabajo científico que explica todos los detalles: High-throughput phenomics of global ant biodiversity (Nature).
(Vía Spectrum. ¡Gracias por la pista, David!)
Los drones cambiaron la guerra. Ahora han inventado ejércitos de cucarachas espías, exploradoras ciborg para el apocalipsis
Una empresa alemana llamada Swarm Biotactics (ya solo el nombre acojona) ha enseñado cómo serán las cucarachas espías que están desarrollando para realizar labores de espionaje barato, sigiloso y a la vez inquietante. Básicamente quieren convertir cucarachas «reales» en exploradores ciborg capaces de meterse allí donde no llegan drones ni los robots, por ágiles que sean.
Estos asquerosos insectos vivos, que merecerían ser exterminados de la faz de la Tierra (no soy fan) pueden llegar a formar todo un sistema de vigilancia si se les pone una mochila ultraligera con electrodos, minicámara, sensores ambientales y comunicaciones cifradas de corto alcance.
Estas cucarachas, al menos, no son del todo autónomas ni, de momento llevan IA: funcionan mediante pequeños impulsos eléctricos en sus antenas, con los que los operadores humanos pueden dirigirlas individualmente o en grupo, aprovechando además su tendencia natural a moverse «en familia». El invento tiene hasta un nombre: Swarm OS, algo así como un sistema operativo para gestionar misiones, autonomía y datos en tiempo real. El fin del mundo no solo será espantoso: también vendrá con un bonito panel de control cucarachero.
La propuesta, plagada de imágenes creadas por IA y realimentada con vídeos como este de Defence Central (no son el canal «Nuestros Amigos los Insectos») apunta claramente a labores de defensa y seguridad, con el espionaje es el más obvio. Tambiénn menciona los rescates y la inspección de infraestructuras, quizá como forma de redimirse.
En definitiva, la gracia del «invento» es que las cucarachas con mochila pueden colarse, grabar, medir gases o transmitir datos sin montar demasiado escándalo. Además, pueden moverse por grietas, túneles, escombros y zonas sin GPS, sin dejar rastro acústico ni de radar. Según la empresa, pueden mantener la presencia durante horas o semanas y desplegarse masivamente «a coste biológico», una expresión poco tranquilizadora.
Eso sí, estas cucarachas llegan con problemas bastante terrenales: la vida limitada de los insectos, los fallos debidos a la humedad, el calor, los fallos las señales en túneles y unas cuantas dudas éticas «cucarachiles» bastante obvias. La empresa sostiene que los insectos no sufren daños y siguen con su vida normal tras la misión. Afortunadas ellas.
Relacionado:
Metro de Madrid lanza el plan Cultura en Metro
El tranvía de Bilbao recuperará la estación de Bolueta para mejorar el acceso de los usuarios
España refuerza la cooperación internacional en transporte en su encuentro con el ITF
Aprobados definitivamente los proyectos para conectar el tranvía de Barcelona por la Diagonal
Metrovalencia refuerza el servicio de atención al viajero durante las Fallas
Las obras del nudo de Bergara de la Y Vasca avanzan hacia su fase final
Modificación temporal del servicio con origen/destino Vigo Guixar por obras en la infraestructura
Gerd Faltings, el hombre que puso orden en el caos de los números, se lleva el Premio Abel 2026 de matemáticas
Gerd Faltings ha recibido el prestigioso Premio Abel de 2026, un equivalente al «Nobel de las Matemáticas» por sus trabajo a lo largo de décadas sobre diversas cuestiones de la teoría de números. Es un premio a una trayectoria que ha cambiado la geometría aritmética y que herramientas que desarrolló para resolver algunas de las conjeturas diofánticas más importantes del último siglo.
Las ecuaciones diofánticas son ecuaciones donde las soluciones han de ser soluciones enteras o racionales. Están entre los problemas más antiguos de las matemáticas. Explicado de forma sencilla, un caso clásico sería encontrar soluciones enteras para el teorema de Pitágoras (a²+b² = c²), donde habría infinitas soluciones enteras como 3, 4 y 5 o bien 5, 12 y 13. Pero, ojo: cuando estas ecuaciones se vuelven más complejas, los números dejan de ser tan obvios y dóciles.
La aportación más célebre de Faltings a las matemáticas llegó en 1983, cuando demostró la conjetura de Mordell, una cuestión sobre curvas algebraicas que llevaba 60 años sin resolverse. Desde entonces pasó a conocerse como teorema de Faltings. Luego en 1989 resolvió la conjetura de Mordell-Lang, que tiene que ver con la distribución de los puntos racionales. En conjunto, su obra ha unido teoría de números y geometría con una profundidad que ha hecho avanzar otras áreas de investigación.
Faltings es desde 2023 director emérito del Instituto Max Planck de Bonn y entre otros títulos ha recibido la Medalla Fields en 1986, el Premio Leibniz en 1996, el Premio Shaw en 2015 o la Medalla Cantor en 2017, entre otros. Además de ampliar su fama y prestigio, este premio está financiado por el Gobierno noruego y dotado con unos 700.000 euros para el laureado. Tampoco es una mala cifra.
Relacionado:
- Karen Uhlenbeck, ganadora del Premio Abel de matemáticas
- Andrew Wiles recibe el premio Abel 2016 de matemáticas
- Matemáticos de hoy y de siempre en un magnífico calendario
_____
Foto: Gerd Faltings - Laureado con el Premio Abel 2026 (C) Peter Badge / Typos1 / The Abel Prize.





